Ortega y Murillo carga contra Perú y Guatemala: “Son países con graves problemas de legitimidad”
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo respondió este jueves a Perú y Guatemala por sus condenas a la reforma constitucional con dos notas idénticas en las que menosprecia a ambos gobiernos y los acusa de tener “graves problemas de legitimidad y unidad”.
Las comunicaciones, firmadas por el canciller Valdrack Jaentschke, contienen exactamente la misma respuesta:. “Recibimos su Nota y nuestra única respuesta consiste en recordar que la Soberanía de un Pueblo no se discute, y mucho menos puede ser cuestionada por otros Países con graves problemas de legitimidad y unidad”.
El régimen no responde a los cuestionamientos planteados por ninguno de los dos gobiernos. En ambos casos se limita a desacreditarlos.
Guatemala alerta por el cierre de la participación política
Guatemala expresó este jueves su “profunda preocupación” por la reforma aprobada en primera lectura por la Asamblea Nacional y advirtió que los cambios “prohíben la participación de partidos políticos de oposición en las elecciones y extiende[n] el mandato presidencial a siete años”.
El Gobierno guatemalteco recordó que la pluralidad política, la participación ciudadana, la alternabilidad en el poder y el derecho a elegir y ser electo son elementos esenciales de una democracia y están reconocidos en instrumentos internacionales como la Carta Democrática Interamericana, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
“Como país con un profundo espíritu democrático, Guatemala reafirma que la defensa de estos principios y del derecho de todos los pueblos a decidir libremente su futuro es fundamental para la estabilidad y la convivencia pacífica de nuestra región”, señaló la Cancillería guatemalteca.
Perú denuncia la perpetuación de la “dictadura familiar”
Perú también denunció la reforma constitucional y expresó su “más profunda preocupación y enérgico rechazo” a los cambios impulsados por Ortega y Murillo.
La Cancillería peruana sostuvo que las modificaciones buscan “liquidar la institucionalidad democrática” y conducir a la “perpetuación de la dictadura familiar Ortega-Murillo”. También cuestionó la falta de condiciones para celebrar elecciones libres, justas y competitivas y pidió una respuesta de la comunidad internacional.
Hasta el momento Estados Unidos, Costa Rica, Perú y Guatemala se han posicionado sobre el avance del régimen para instaurar un mecanismo de designación del poder que les asegure continuidad. La Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, aprobó ya en primera lectura una nueva reforma constitucional que amplía a siete años los períodos de los principales cargos del Estado y modifica las reglas de participación política con una exclusión total a toda fuerza opositora al sandinismo.
La reforma llega después de que Ortega anunciara el pasado 19 de julio que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones”, una declaración que abrió una nueva ofensiva del régimen para modificar el sistema político y prolongar la permanencia de Ortega y Murillo en el poder.



