EE.UU. acusa al régimen de desaparecer a familiares de Brooklyn Rivera: “Es tiranía en su forma más cruel y cobarde”
El Gobierno de Estados Unidos responsabilizó a Daniel Ortega y Rosario Murillo por la desaparición de familiares y miembros de la comunidad indígena que intentaron recuperar el cadáver de Brooklyn Rivera, después de que el líder miskito muriera como prisionero político. El grupo permanece en paradero desconocido desde hace tres meses.
La denuncia fue hecha por el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, quien este martes reiteró la condena de Washington por el caso y exigió la liberación inmediata de los detenidos de forma arbitraria.
“Las autoridades de Murillo y Ortega desaparecieron a Brooklyn Rivera en las cárceles de la dictadura, donde murió trágicamente. Posteriormente, la dictadura hizo desaparecer a los familiares y miembros de la comunidad de Rivera cuando estos solicitaron sus restos”, denunció el funcionario estadounidense.
Washington cuestiona que las autoridades del régimen Ortega-Murillo no informe sobre la ubicación ni la situación de los al menos ocho detenidos después de la muerte del dirigente indígena quien durante su trayectoria política fue aliado de los sandinistas.
“Tres meses después, se desconoce el paradero de Alda, Kurney, Jorbis, Jorge, Florencia, Glenis y otros, todos por el ‘delito’ de intentar llorar la muerte de Rivera”, reclamó el alto cargo.
El funcionario exigió poner en libertad tanto a los familiares de Rivera como al resto de personas encarceladas por razones políticas en Nicaragua y recriminó a Ortega y Murillo por el nivel de crueldad.
“Esto es tiranía en su forma más cruel y cobarde. Murillo, Ortega: liberen incondicionalmente a la familia de Brooklyn y a todos los presos políticos”, demandó Segura.
Tres meses sin conocer su paradero
Brooklyn Rivera murió el pasado 30 de mayo después de permanecer detenido desde septiembre de 2023. Durante su encarcelamiento, su familia desconoció dónde se encontraba y las condiciones en las que permanecía recluido. Nunca le fue permitido tener contacto con familiares ni con sus abogados.
Rivera fue durante décadas una de las figuras políticas indígenas más reconocidas del Caribe nicaragüense. Fue fundador del partido YATAMA, organización que fue despojada de su personalidad jurídica por las autoridades a pesar de que sostuvo alianzas con el Frente Sandinista.
Tras conocerse su muerte, familiares y personas cercanas al dirigente reclamaron la entrega de sus restos. Las gestiones, sin embargo, derivaron en detenciones y desde entonces organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado que varias de esas personas permanecen desaparecidas.
La exigencia de Washington amplía además el reclamo más allá del círculo de Rivera. Segura demandó a Ortega y Murillo la liberación incondicional de todos los presos políticos que permanecen bajo custodia del régimen que, según organismos independientes, son al menos 60, de los cuales 23 permanecen de desaparición forzada.



