Rosario Murillo celebra el cristianismo del pueblo mientras prohíbe las procesiones de Semana Santa
Rosario Murillo celebró este Lunes Santo el cristianismo del pueblo nicaragüense mientras prohíbe las procesiones de Semana Santa a la Iglesia católica y la Policía Orteguista persigue a quienes intentan desafiar las órdenes de la dictadura y mantener las tradiciones.
“No nos cansamos de celebrar que estamos juntos y somos ese pueblo de inmenso amor, cristianismo, fraternidad, solidaridad, cada hora y cada día una sola inmensa luz”, dijo este lunes a través de medios oficialistas la vocera gubernamental.
“Esa entrega de Cristo Jesús por nosotros que nos enseñó a vivir el amor apasionadamente y a resurgir. Debemos comprometernos con la resurrección que quiere decir renacimiento, vida buena, compromiso de concordia, cariño y sobre todo de derechos de todos en una patria donde el bien de todos se prioriza a cada instante”, continuó.
Mientras la sancionada funcionaria hablaba en televisión, la Policía Orteguista continuaba la búsqueda de jóvenes en el municipio de Nindirí que intentaron salir a las calles en la denominada procesión de «Los Cirineos».
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Para esta Semana Santa, la dictadura prohibió las procesiones en las calles y la orden de la Policía Orteguista a las parroquias ha sido limitar las actividades al interior de los templos.
La prohibición se da después de que en febrero el dictador llamara “mafia” a sacerdotes, obispos, cardenales y al papa Francisco.
DENUNCIAN VIOLACIÓN A LIBERTAD RELIGIOSA
El Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh) denunció a través de sus redes sociales que “la prohibición de procesiones de cuaresma y Semana Santa en Nicaragua son una flagrante violación a la libertad de conciencia, religión y libertad de expresión”.
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“Este año, sin procesiones a nivel nacional, la Semana Santa estará incompleta, mutilada, faltará el cuerpo de la participación popular, pero ante tanta represión el fervor del pueblo debe resistir y fortalecerse”, indicó ese organismo, que vaticinó que “más temprano que tarde los nicaragüenses volverán a salir en procesiones y en libertad”.
La Conferencia Episcopal de Nicaragua no se ha pronunciado de forma oficial sobre la prohibición de las procesiones, aunque fuentes eclesiásticas han dicho a la prensa local que las autoridades policiales comunicaron “que no había permiso por razones de seguridad para hacer los viacrucis”.



