
Stephen Miller, nuevo jefe de Gabinete de Trump, sobre el régimen Ortega-Murillo: «No se puede salir de él mediante el voto»
El próximo lunes 9 de noviembre, Stephen Miller asumirá la jefatura de Gabinete de la Casa Blanca, uno de los puestos más poderosos de la Administración estadounidense. Su ascenso coloca en el círculo más cercano al presidente Donald Trump a un hombre convencido de que Nicaragua es un claro ejemplo de que no se puede sacar del poder a un régimen socialista o comunista por la vía electoral.
«Se puede llegar al socialismo o al comunismo mediante el voto, pero no se puede salir de ellos mediante el voto», afirmó Miller al ser preguntado hace unos meses sobre las acciones que tomaría a la administración Trump frente al cierre del espacio electoral en Nicaragua».
El asesor de Trump sostuvo que los partidos socialistas y comunistas recurren a distintas tácticas para conquistar el respaldo electoral, pero que una vez instalados en el poder pueden acabar restringiendo las libertades que hicieron posible su llegada. «Lamentablemente, este es un ejemplo de ello», añadió, en referencia a Nicaragua.
Esas declaraciones cobran tras la ofiacialización de su ascenso a la jefatura de Gabinete de Trump, uno de los puestos de mayor influencia dentro de la Casa Blanca, desde el cual tendrá un papel central en la coordinación de las prioridades presidenciales.
Nicaragua, una excepción en el nuevo mapa político de Trump
Su respuesta no incluyó propuestas de nuevas sanciones ni medidas específicas contra el régimen, pero recordó que Nicaragua permanece al margen del profundo realineamiento político hacia Estados Unidos y la agenda de Trump.
«El hemisferio occidental está experimentando un realineamiento espectacular, del que Nicaragua es, por supuesto, una excepción heredada», afirmó.
El próximo jefe de Gabinete mencionó el Escudo de las Américas y la Coalición de las Américas contra los Cárteles como parte de la estrategia regional de Washington. También destacó que el propio secretario de Estado, Marco Rubio, ha definido una política exterior clara respecto a Nicaragua.
Añadió que las elecciones celebradas en distintos países latinoamericanos reflejan una creciente aproximación a las propuestas de seguridad y prosperidad promovidas por Trump, por lo que sostuvo que Estados Unidos dispone de una oportunidad para aumentar su influencia sobre el futuro político de Nicaragua.
«Estamos en mejores condiciones que nunca para aprovechar esas relaciones y ayudar a conseguir un futuro mejor para el pueblo de Nicaragua», aseguró.
Un colaborador clave de Trump
El nombramiento de Miller como jefe de Gabinete, anunciado el 6 de noviembre, supone un ascenso para uno de los colaboradores más cercanos de Trump. Ha participado en el diseño y la ejecución de algunas de las principales decisiones de la Administración estadounidense sobre inmigración y control fronterizo. Su nueva responsabilidad le permitirá coordinar la actividad de la Casa Blanca y participar directamente en la organización de las prioridades políticas del presidente.
Su nuevo rol ocurre en un momento en que Washington mantiene medidas de presión contra el régimen y busca fortalecer sus relaciones con otros países del continente para frenar la deriva autoritaria del régi,ne.



