Estados Unidos tras veto a su embajadora: “Ortega y Murillo no quieren dialogar, no son gente seria”

Estados Unidos arremetió este viernes contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo tras confirmarse el veto a su embajadora designada para Nicaragua, Natasha Franceschi.

El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, tildó de “poco seria” a la pareja dictatorial y advirtió que el rechazo al beneplácito confirma que la dictadura no tiene voluntad real de entablar un canal diplomático formal con la Casa Blanca.

“Nosotros queríamos mostrar que queríamos un diálogo estructural y real. El hecho de que nosotros presentamos un embajador para poder representar a los Estados Unidos en el país —no un embajador político sino uno de carrera del Departamento de Estado— y rechazar el plácet de Natasha Franceschi demuestra que el Gobierno de Nicaragua no quiere dialogar. Ellos no quieren dialogar”, insistió Segura ante una consulta de DESPACHO 505 durante una conferencia de prensa posterior a la cumbre de Cancilleres de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

El alto funcionario encargado de la política exterior estadounidense para Latinoamérica calificó la acción del régimen como un hecho inusual en las relaciones diplomáticas: “No hay muchos antecedentes de lo que ha pasado. Ortega y Murillo no quieren tener un diálogo serio, no son gente seria”, dijo.

Revela el trasfondo del veto

Segura detalló cómo se desarrollaron las gestiones internas antes de que el veto fuera hecho público en la cumbre multilateral. Según explicó el diplomático, la intención de Washington al nombrar a una funcionaria de carrera de 25 años de experiencia era enviar una señal de apertura institucional.

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“Estábamos siguiendo el proceso y no nos habían dado el beneplácito antes de empezar el proceso (de confirmación) con el Senado estadounidense”, explicó Segura, dejando al descubierto que la dictadura dilató la respuesta para finalmente cerrar las puertas a la llegada de Franceschi justo después de que el Congreso norteamericano ratificara su nombramiento.

La respuesta ya empezó en la OEA

Consultado sobre cómo reaccionará la Casa Blanca ante este nuevo desaire diplomático de Managua, el encargado de la política hemisférica reveló que las acciones multilaterales impulsadas este mismo viernes en la OEA forman parte de la contestación colectiva contra Ortega y Murillo.

“Todo es parte de cómo estamos contestando. No es solo los Estados Unidos, son más de 20 países juntos exclamando y enviando un mensaje directo de que esto tiene que cambiar”, enfatizó el diplomático a DESPACHO 505, en referencia a la resolución aprobada por consenso en Washington que exige la liberación incondicional de los prisioneros políticos, el esclarecimiento de las desapariciones forzadas y la anulación de las reformas constitucionales autoritarias de 2025 y 2026.

Las declaraciones de Segura refuerzan la postura expuesta horas antes por el subsecretario de Estado Christopher Landau ante el pleno de la OEA, donde calificó al régimen como una “amenaza a la seguridad del hemisferio” y adelantó el envío de una misión ministerial a Managua antes de activar una nueva fase de represalias diplomáticas y económicas colectivas.