Congreso paraguayo pide suspender su representación diplomática ante Nicaragua

La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó una declaración que condena a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo e insta al Gobierno de Santiago Peña a retirar temporalmente su representación diplomática ante Nicaragua, concurrente desde Panamá, como una respuesta al cierre de los espacios electorales y las reformas constitucionales impulsadas por los dictadores.

La iniciativa fue presentada por el diputado Luis Federico Franco, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), y aprobada directamente por el pleno de una cámara legislativa.

El documento solicita al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, adoptar la medida como respuesta a las decisiones tomadas por el régimen nicaragüense que, según alertan organismos internacionales, sigue una senda autoritaria sin precedente.

Paraguay no mantiene una embajada residente en Managua. Su representación diplomática ante Nicaragua es concurrente desde Panamá, por lo que la declaración plantea retirarla temporalmente.

Cuestionan desmantelamiento electoral

El diputado Luis Federico Franco fundamentó su propuesta en las reformas constitucionales ordenadas por Ortega y Murillo para asegurarse en control del poder, en principio, con una prolongación automática de la duración de los mandatos y el calendario electoral en Nicaragua.

El diputado sostiene que esos cambios forman parte de un proceso mediante el cual Ortega y Murillo han concentrado el poder y reducido los espacios para la competencia política.

El parlamentario también señaló que el régimen nicaragüense ha excluido a partidos opositores del proceso electoral y utilizado las instituciones del Estado para cerrar los espacios de participación política.

Como respaldo a sus argumentos, la declaración menciona los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN), que han documentado la situación política y de derechos humanos en el país.

“El anuncio público no es un hecho aislado, sino el corolario de eventos que se han venido desarrollando a lo largo de los años y que tenían por finalidad la suma del poder total; la democracia en Nicaragua no fue destruida de golpe sino que poco a poco, de forma sistemática”, señala el documento.

Franco sostiene que el retiro temporal de la representación diplomática enviaría un mensaje al régimen de Ortega y Murillo ante decisiones que, a su juicio, han alcanzado un punto que afecta las relaciones diplomáticas entre ambos países. La decisión corresponde ahora al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores.

La presión diplomática aumenta

La decisión de los diputados paraguayos se produce en un momento de creciente presión diplomática sobre el régimen de Ortega y Murillo. La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha reactivado la discusión sobre Nicaragua y avanza en los preparativos de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores en la que se espera los países discutan acciones conjuntas para presionar por el retorno a la democracia en Nicaragua y el restablecimiento de libertades.

Paraguay ha formado parte de los países que han impulsado una respuesta regional ante el deterioro político nicaragüense, por lo que la petición de su Cámara de Diputados añade presión bilateral a ese movimiento dentro del sistema interamericano.

El escenario coincide, además, con un nuevo período de tensiones en las relaciones exteriores del régimen. En julio, Ortega y Murillo ordenaron romper relaciones diplomáticas con Italia después de que el canciller italiano, Antonio Tajani, reclamara la extradición de Alessio Casimirri, condenado por la justicia italiana por su participación en el secuestro y asesinato del ex primer ministro Aldo Moro.