
Aeropuerto Punta Huete financiado por China bajo sospechas de EE.UU. por potencial uso militar
Estados Unidos mantiene bajo vigilancia la reactivación del aeropuerto internacional Punta Huete financiada por China. El régimen presenta la megaobra como una apuesta para convertir a Nicaragua en un centro regional de transporte, turismo, comercio y logística. Washington, sin embargo, observa con preocupación la inversión y advierte sobre un posible uso dual -civil y militar- de la infraestructura.
Las sospechas de Estados Unidos sobre la inversión en un nuevo aeropuerto en Managua fueron reveladas por la subsecretaria adjunta de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ana Quintana-Lovett, durante una audiencia sobre Nicaragua en el Congreso estadounidense.
Quintana-Lovett reconoció que Washington sigue de cerca el proyecto y evitó revelar públicamente toda la información que maneja sobre la capacidad que podría alcanzar el aeropuerto. La funcionaria planteó que los detalles relacionados con materiales y equipos de doble uso deberían abordarse en una sesión cerrada.
“Eso es algo que nosotros y la Administración estamos observando de cerca y que nos preocupa profundamente”, afirmó la diplomática a la congresista republicana María Elvira Salazar, presidenta del Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, quien preguntó directamente por el alcance de la ampliación de Punta Huete y la participación de China en el proyecto.
Salazar destacó que se trata de una inversión ronda los 500 millones de dólares y advirtió que las características del aeropuerto permitirían un uso más allá de los vuelos comerciales. La congresista planteó la posibilidad de que la infraestructura llegue a ser convertida en una base militar por Rusia y China.
“¿Qué información tenemos sobre este proyecto y qué está haciendo la Administración Trump al respecto?”, preguntó.
Quintana-Lovett respondió que Washington ha observado que el dinero presupuestado para Punta Huete continúa aumentando, mientras que las obras y la infraestructura visibles sobre el terreno no parecen corresponderse con lo previsto en los términos del proyecto.
La funcionaria fue más cautelosa al ser preguntada sobre la posibilidad de un uso dual: “Es una conversación que probablemente deberíamos tener en un entorno cerrado”, respondió tras señalar que existen asuntos relacionados con el proyecto que China y Nicaragua están negociando de manera privada.
Congresista: podría albergar bombarderos
No obstante, la congresista Salazar insistió en la posibilidad de que el aeropuerto pueda recibir aeronaves que no tengan fines comerciales. Planteó que los aviones chinos o rusos que eventualmente aterricen en Punta Huete podrían “no necesariamente” transportar pasajeros.
“China está invirtiendo cientos de millones en Punta Huete, una base aérea en Nicaragua capaz de albergar bombarderos estratégicos. Un bombardero chino operando desde allí podría estar en Washington D.C. en tres horas”, alertó. Según Salazar, el bombardero chino Xian H-6 -muy similar al B-2 estadounidense- es uno de los modelos que podría operar desde esa pista, junto con bombarderos estratégicos rusos.
Al respecto, Quintana-Lovett reafirmó que “la Administración rechaza cualquier presencia de un actor extranjero malicioso…Este es el tipo de infraestructura crítica a la que se hacía referencia en la Estrategia de Seguridad Nacional”, agregó.
Un proyecto financiado por China
Punta Huete se construye en el municipio de San Francisco Libre, en Managua, sobre una antigua instalación levantada durante la década de los ochenta.
El proyecto de reconstrucción, ampliación y modernización está en manos de China CAMC Engineering Co. Ltd. (CAMCE). El régimen de Nicaragua suscribió con la empresa china dos facilidades de crédito por un total de 2.874 millones de yuanes para financiar las obras. Los préstamos tienen un plazo de 15 años, 4,5 años de gracia y una tasa de interés aproximada del 5,2%.
El régimen ha presentado Punta Huete como una obra destinada a convertir Nicaragua en un centro de transporte, comercio y logística internacional. Los planes oficiales contemplan un aeropuerto categoría 4F, con capacidad para recibir aeronaves de gran tamaño y atender vuelos transcontinentales. La documentación oficial nicaragüense ha situado la inversión del proyecto en unos 499 millones de dólares.
La pista proyectada tendrá 3.600 metros de longitud y 60 metros de ancho. El Gobierno sostiene que el aeropuerto tendrá capacidad para atender unos tres millones de pasajeros, más de 30.000 vuelos y 60.000 toneladas de carga al año.
Las dudas sobre Punta Huete no son nuevas
La posibilidad de un uso distinto al estrictamente comercial ha acompañado el proyecto desde que el régimen anunció su reconstrucción.
Punta Huete fue construido durante el primer Gobierno sandinista en la década de los ochenta con apoyo de la Unión Soviética y Cuba. La instalación fue concebida para que pudieran operar los cazas soviéticos MiG-21, aunque esas aeronaves nunca llegaron a Nicaragua.
El tamaño del proyecto y su ubicación también han generado cuestionamientos sobre su viabilidad comercial, ya que Nicaragua mantiene una baja conectividad aérea internacional. Sin embargo, el régimen sostiene que Punta Huete permitirá ampliar las conexiones del país con vuelos transcontinentales y potenciar el turismo, el comercio y la logística internacional.
La preocupación expuesta ante el Congreso coloca a Punta Huete en el radar de seguridad de Washington. Estados Unidos no cuestiona únicamente el tamaño de la inversión china: advierte que las características de la obra y los equipos previstos podrían permitir un uso dual.



