La dictadura está de brazos cruzados frente al coronavirus
No necesitamos una “tregua”, sino la libertad de los presos políticos, el restablecimiento pleno de nuestros derechos y libertades, el retorno seguro de los exiliados, justicia para los responsables de crímenes y un país con democracia.
Desde hace semanas, la mayoría de los nicaragüenses hemosjuntado fuerzas para prevenir el contagio por coronavirus Covid 19. Miles defamilias han puesto en práctica medidas de higiene y protección. Se haniniciado acciones de solidaridad para apoyar a quienes más lo pueden necesitar.
El régimen de la familia Ortega Murillo, que está en controlde las instituciones estatales, ha actuado en el sentido contrario. Hadifundido información falsa, descalificando y disminuyendo el posible impactode la enfermedad en las personas y en la sociedad. Ha promovido todo tipo deactividades que contribuyen a la propagación más acelerada del virus; haobligado a niñas y niños a asistir a las escuelas y amenazado a sus docentes yha prohibido el uso de medios de protección entre el personal de salud.
El régimen ha impulsado una campaña de criminalización deluso de la mascarilla de protección, calificando de “golpistas” y “terroristas”a quienes las usan y ha conducido a sus adeptos a todo tipo de actividades deriesgo para su salud, las de sus familias y sus comunidades. La represión se haextendido, ahora, a quienes promueven la prevención y los cuidados de la salud.
Mientras cierran empresas y negocios de todo tamaño y se disminuye gravemente la actividad económica, con un severo impacto en los empleos e ingresos de miles de familias, la dictadura se mantiene de brazos cruzados. Miles de ancianos y ancianas que se encuentran en condición de riesgo elevado y de gran vulnerabilidad y familias en condición de pobreza, están siendo dejadas de lado, libradas a su suerte y a la solidaridad de sus vecinos. Las necesidades del pueblo y los objetivos de la dictadura son diametralmente opuestos.
Aquí no hay una guerra ni nada que se le parezca para que hablemos de tregua, aquí lo que ha habido es un ataque sistemático e incesante del régimen de los Ortega Murillo contra el pueblo nicaragüense»,
Suyen Barahona, presidenta del MRS.
A la dictadura lo único que le interesa es aprovechar lapandemia del coronavirus para evadir las sanciones, acceder a recursos que lepermitan oxigenarse y continuar atornillándose al poder.
Los nicaragüenses necesitamos apoyo internacional para enfrentar la pandemia, y para la protección a los más vulnerables, pero no confiamos en la dictadura para administrar esos fondos, que sin duda, los dirigirían a fortalecer su aparato represivo, a programas clientelistas y politiqueros, entregando ayuda a sus allegados, de parte del “comandante y la compañera”. Por eso, los fondos que puedan obtenerse deberán contar con estrictos mecanismos de supervisión internacional y nacional para asegurar que efectivamente se orientan exclusivamente a paliar los efectos de la pandemia para beneficio de todos los nicaragüenses.
SOBRE LA TREGUA
Hay quienes hablan de la necesidad de una “tregua” paraenfocarnos en el combate a la pandemia, pero esto es un sinsentido. Aquí no hayuna guerra ni nada que se le parezca para que hablemos de tregua, aquí lo queha habido es un ataque sistemático e incesante del régimen de los OrtegaMurillo contra el pueblo nicaragüense, que ha causado centenares de muertos,miles de heridos y lesionados, miles de secuestrados y apresados, decenas demiles de exiliados, medios de comunicación robados y miles de personasperseguidas.
La dictadura mantiene confiscados los derechos ciudadanos apunta de represión policial. En este mesde abril, justamente, se cumplen dos años de los primeros asesinatos de jóvenesque protestaban demandando libertad para Nicaragua. A ellos y a quienes fueron asesinados en lasjornadas posteriores, les debemos una actuación decidida en este nuevo momentode crisis.
Los nicaragüenses no necesitamos una “tregua”, sino lalibertad de los presos políticos, el restablecimiento pleno de nuestrosderechos y libertades, el retorno seguro de los exiliados, justicia para losresponsables de crímenes y un país con democracia.
Exigimos al régimen que asuma su responsabilidad en elcontrol de la pandemia del coronavirus; en la atención de salud a quienes lonecesiten, sin discriminación de ninguna especie; en la protección a laspersonas y familias en condición de mayor vulnerabilidad y riesgo; en laprotección debida al personal de salud. Exigimos que el régimen asuma suresponsabilidad con acciones que protejan los empleos y los ingresos de lasfamilias.
Exigimos transparencia, rendición de cuentas, trato justo yequitativo, cese total de la represión y cumplimiento de los acuerdos de marzode 2019. Los nicaragüenses, ahora más que nunca necesitamos la democratizacióndel país.
Es un error, en el mejor de los casos, creer que esto no espolítico, por el contrario, es eminentemente político porque son las decisionespolíticas de la dictadura las que nos tienen desarmados frente a la pandemia yel acelerando el deterioro de las condiciones de vida del pueblo. La únicamanera de aliviar la crisis que sufrimos y que la pandemia la agravadramáticamente, es contando con un gobierno democrático y responsable, uno que pueda convocarnos atodos, incluidos a los partidarios del régimen, que junte esfuerzos para quetodas y todos podamos estar más seguros, mejor protegidos para superar lasconsecuencias de esa gravísima crisis.
Mientras tanto, nos corresponde actuar desde las familias,los barrios, las comarcas y los lugares de trabajo, para prevenir el contagiopor coronavirus, multiplicando la solidaridad en cada espacio, en cada sitio,en cada oportunidad.
Nota: El presente artículo es responsabilidad exclusiva de su autor. La sección Voces es una contribución al debate público sobre temas que nos afectan como sociedad. Lo planteado en el contenido no representa la visión de Despacho 505 o la de su línea editorial.
