Estados Unidos aplica nuevos aranceles del 12.5% a Nicaragua a partir de este viernes y exceptúa a las zonas francas

A partir de las 12:01 a.m. de este viernes 24 de julio, las exportaciones de Nicaragua hacia Estados Unidos enfrentan nuevos aranceles. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) oficializó la entrada en vigor de un nuevo gravamen del 12.5% para el país, en el marco de una medida que afecta simultáneamente a otras 59 economías globales.

Este nuevo arancel del 12.5% no se acumula sobre las tasas generales que operaban hasta esta semana. En su lugar, la medida sustituye por completo al arancel global del 10% establecido bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio, el cual vence legalmente la medianoche de este jueves al cumplirse el plazo máximo de 150 días fijado por la legislación estadounidense.

La justificación de la Casa Blanca para implementar este bloque de tarifas se sustenta en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Tras una investigación iniciada en marzo de este año, la USTR dictaminó que Nicaragua y otros países evaluados muestran una inacción o falta de normativas suficientes para combatir e impedir la importación de productos fabricados con trabajo forzoso dentro de sus cadenas de suministro.

El diseño de la medida dividió a los socios comerciales de la región centroamericana. Mientras que países como Honduras, El Salvador y Guatemala lograron ingresar al tramo de la tasa reducida del 10%, Nicaragua fue ubicada en el tramo general del 12.5%.

Las manufacturas, bienes industriales y ciertos productos agrícolas tradicionales sentirán el impacto directo de este cobro en las aduanas de destino.

Las zonas francas no se verán afectadas, de momento

La USTR contempla excepciones para evitar presiones en el mercado estadounidense. A través de la partida de excepción, las autoridades determinaron que el nuevo recargo no se aplicará a los artículos textiles o de confección que ingresen libres de impuestos bajo las reglas de origen del Tratado de Libre Comercio (DR-CAFTA).

El blindaje incluye también a los esquemas de producción de las empresas de zona franca que ensamblan prendas utilizando componentes o insumos cortados en Estados Unidos. De igual manera, las importaciones de petróleo, gas natural, fertilizantes agrícolas y alimentos básicos continúan operando sin cambios.

Nicaragua ya enfrenta más aranceles por pérdida del estado de derecho

Aunque este nuevo arancel del 12.5% reemplaza la tasa global previa, las empresas exportadoras nicaragüenses deben operar bajo otro marco de restricciones comerciales bilaterales que continúa vigente de manera independiente.

A raíz de una investigación previa realizada por la USTR a finales del año pasado bajo la misma Sección 301 —motivada por el deterioro del Estado de derecho y denuncias de violaciones a los derechos humanos en el país—, Washington mantiene activo un calendario de aranceles progresivos y específicos para los productos de origen nicaragüense que entran fuera de los beneficios del tratado de libre comercio.

Este año la tasa adicional es del 0%, pero será del 10% a partir del 1 de enero de 2027 y del 15% a partir de enero de 2028.

Esta progresividad se mantiene activa y se sumará a los costos de cualquier mercancía nicaragüense que no califique dentro de los criterios de origen del DR-CAFTA o las exenciones de seguridad nacional, consolidando un escenario de alta presión fiscal para el intercambio comercial entre ambos países durante los próximos dos años.