
Opositores piden a Costa Rica frenar deportación de exmiembro de la Resistencia
Carlos Calero Hurtado lleva más de cinco meses detenido en Costa Rica y enfrenta la posibilidad de ser deportado a Nicaragua. Exmiembro de la Resistencia Nicaragüense y participante en las protestas de 2018, su caso está ahora en manos del Tribunal Administrativo Migratorio (TAM), mientras organizaciones del exilio intentan impedir su devolución al país.
Calero, de 59 años y originario de Morrito, Río San Juan, permanece recluido desde el pasado 7 de abril en un centro penitenciario de Heredia.
Ese día fue detenido por agentes de Migración cuando acudió a una delegación de la Dirección General de Migración y Extranjería en Ciudad Quesada para realizar gestiones relacionadas con su situación migratoria, según un dirigente de la Unidad de Exiliados Nicaragüenses (UEN).
Organizaciones integradas por exiliados, excarcelados políticos y defensores de derechos humanos acudirán este miércoles 23 de septiembre al Tribunal Administrativo Migratorio(TAM), para solicitar que Calero no sea deportado a Nicaragua.
La petición será presentada formalmente ante las autoridades del TAM. Los grupos también convocaron a la comunidad nicaragüense en Costa Rica a acompañar la gestión a partir de las 9:00 de la mañana. El punto de encuentro será la iglesia Santa Teresita, en Barrio Escalante, San José.
Temor a una devolución a Nicaragua
Las organizaciones sostienen que una eventual deportación expondría a Calero Hurtado a represalias debido a su trayectoria política y su participación en las protestas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Calero salió de Nicaragua en julio de 2018, en medio de la represión contra las protestas antigubernamentales que habían comenzado en abril de ese año, y buscó protección en Costa Rica.
Su situación migratoria se complicó después de que las autoridades costarricenses rechazaran su solicitud de refugio. Desde su detención en abril, organizaciones de nicaragüenses exiliados han realizado gestiones para evitar que sea enviado de regreso a Nicaragua.
El opositor formó parte de la Resistencia Nicaragüense y años después se integró al Movimiento Campesino Anticanal. En 2018 participó en las protestas contra el régimen en el departamento de Río San Juan.
Esos antecedentes son el principal argumento de las organizaciones que intervienen en su caso. Los grupos sostienen que su devolución a Nicaragua podría poner en riesgo su libertad e integridad física y buscan que las autoridades costarricenses reconsideren su situación antes de ejecutar cualquier medida que implique su retorno al país.



