Líder mayangna denuncia ante la ONU violencia, detenciones y avance minero en Nicaragua

La líder indígena mayangna nicaragüense Lusben Taylor denunció este lunes ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU la crisis que enfrenta el pueblo mayangna en Nicaragua, marcada por violencia, detenciones arbitrarias, despojo y desplazamientos en medio del avance de las actividades mineras en sus territorios.

Taylor explicó, durante el diálogo interactivo sobre el informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre Nicaragua, que las comunidades mayangnas enfrentan una crisis multidimensional que amenaza su supervivencia física, cultural, territorial y política.

Con el apoyo de Peace Brigades International (PBI) y la Fundación del Río, la líder indígena expuso en Ginebra los desplazamientos, hechos de violencia, detenciones arbitrarias y asesinatos de líderes y comunitarios que afectan a los pueblos indígenas.

Taylor también alertó sobre la situación de indígenas privados de libertad en Nicaragua. «Ocho guardabosques mayangnas y cuatro líderes indígenas permanecen en detención arbitraria», afirmó durante su intervención.

La líder mayangna señaló que las comunidades de Wilú, Kitangsar y mina Sulun, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN), continúan bajo asedio. Según Taylor, estos casos son una muestra de la violencia que enfrentan las comunidades indígenas y de la falta de protección estatal.

Denuncian avance de la minería en territorios indígenas

Durante su intervención, Taylor llamó además la atención del Consejo de Derechos Humanos sobre la expansión de las concesiones mineras y otras actividades extractivas en territorios indígenas, sin garantías de consulta y consentimiento previo, libre e informado.

Según los datos presentados por la líder indígena, actualmente existen 63 lotes mineros ubicados en territorios indígenas y afrodescendientes de Nicaragua.

Taylor advirtió que estas concesiones representan una amenaza adicional para las comunidades y sus territorios, en medio de una crisis que, según dijo, compromete su supervivencia física, cultural, territorial y política.

«Desde los territorios mayangnas hacemos un llamado a este Consejo para que no permita que nuestra tragedia sea normalizada, ni que nuestros territorios sean convertidos en zonas de sacrificio», expresó.

Por su parte, la Fundación del Río señaló que considera fundamental que la comunidad internacional continúe dando seguimiento a las violaciones de derechos humanos contra las comunidades indígenas y a la expansión de las actividades extractivas en territorios donde los pueblos deben poder ejercer sus derechos colectivos.

Con información de Efe.