Riverside Coffee pierde la demanda contra Nicaragua y deberá pagar una indemnización millonaria al régimen

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo salió airoso en la disputa presentada por la empresa de capital estadounidense Riverside Coffee, LLC ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, por los daños sufridos en sus plantaciones de aguacate durante los ataques perpetrados por simpatizantes y grupos paramilitares sandinistas en 2018.

Tras cuatro años de proceso, el tribunal arbitral con sede en Washington D. C., el 17 de octubre de 2025 el CIADI falló a favor del Estado de Nicaragua, desestimando la demanda de la empresa estadounidense, que acusaba al régimen de violar disposiciones del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA-DR), causándole pérdidas de alrededor de 590 millones de dólares "derivadas de la incautación de las inversiones y el posterior saqueo y destrucción de las instalaciones de la Hacienda Santa Fé".

No obstante, Riverside Coffee no solo sufrió un revés en la disputa legal y no recuperará las pédidas estimadas: ahora está obligada a pagar al régimen de Nicaragua unos 8 millones de dólares correspondientes a los costos del proceso.

Según la demanda, la compañía esperaba una compesación de 545 millones por las pérdidas, daños y perjuicios económicos derivados del incumplimiento por parte de Nicaragua de sus obligaciones en la Sección A del Capítulo 10 del CAFTA-DR y otros 45 millones por daños morales "derivados de las acciones indebidas de Nicaragua contra el inversionista y las inversiones".

La demanda

La demanda fue interpuesta el 19 de marzo de 2021 contra el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific). En ella, Riverside Coffee invocó las disposiciones del acuerdo comercial, alegando que el régimen nicaragüense causó perjuicios a sus operaciones agrícolas mediante decisiones arbitrarias y de carácter expropiatorio, contrarias a las garantías de protección a la inversión contempladas en dicho acuerdo.

Aunque los detalles del fallo no han sido difundidos en su totalidad, la resolución representa una victoria legal para el régimen Ortega-Murillo, que actualmente enfrenta la presión de posibles sanciones económicas de Estados Unidos, incluyendo la suspensión de los beneficios del CAFTA-DR y la imposición de aranceles del 100 %, medidas que podrían tener un impacto severo en la economía interna.

De hecho, este es uno de los pocos casos recientes en los que Nicaragua logra un resultado favorable ante el CIADI.

¿Qué pasó en Riverside Coffee?

Riverside Coffee es una compañía estadounidense de tiendas de café, constituida en 1999 en el estado de Kansas. La empresa posee el 95 % de las acciones de Inversiones Agropecuarias S.A. (Inagrosa), fundada en febrero de 1996, que operaba la Hacienda Santa Fe, en Jinotega. La finca, de casi 1,225 hectáreas, contaba con una plantación de aguacate Hass y un bosque de granadillo.

En 2018, durante la represión estatal, la propiedad fue invadida en tres ocasiones. La primera ocurrió el 16 de junio, cuando un grupo de 200 a 300 paramilitares armados tomó la parte alta de la hacienda. Según la memoria del bufete jurídico Appleton & Associates, que representa a Riverside Coffee, los invasores declararon estar del lado del gobierno y que se quedarían con la propiedad.

Luego, el 16 de julio  de 2018, otro grupo de personas liderados por paramilitares ingresó a la propiedad, esta vez a la parte baja. Estos aseguraban que el alcalde de Jinotega, Leónidas Centeno, los había enviado a ocuparla y que se quedarían con parte de las tierras. Los invasores destruyeron los plantíos de aguacate y hasta las cercas de la hacienda para sacar el ganado y las ovejas, con el objetivo de venderlos y comerlos.

Ante esto, la gerencia de Riverside Coffee envió una carta al capitán de la Policía, William Herrera, el 10 de agosto, en la que le reclamaban por no haber protegido la propiedad. Al siguiente día, el alcalde de Jinotega y las autoridades policiales ordenaron el desalojo de la propiedad de la que tuvieron que salir unos 550 ocupantes que saquearon lo último que quedaba.

La tercera invasión se produjo el 17 de agosto, unos 50 invasores entraron armados a la hacienda y después ingresaron otros 100. Ocuparon la totalidad de la propiedad. Según Riverside Coffee, destruyeron unas 10,000 plantas de aguacate en los viveros, más de 1,200 árboles jóvenes de nogal negro que estaban listos para el trasplante, y la cosecha de granos y tubérculos.