Estados Unidos compra oro nicaragüense que financia a la dictadura, advierten senadores
Los senadores estadounidenses Ron Wyden y Elizabeth Warren pidieron al secretario del Tesoro, Scott Bessent, auditar a la Casa de la Moneda de los Estados Unidos por la supuesta compra, de manera indirecta, oro nicaragüense que terminaría financiando al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, burlando así las sanciones impuestas por Washington contra el sector minero de Nicaragua.
Según Ron Wyden, miembro de mayor rango del Comité de Finanzas del Senado y Elizabeth Warren, miembro de mayor rango del Comité de Bancos, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado, la Casa de la Moneda adquiere metal precioso de refinerías estadounidenses que mezclan el mineral con cargamentos extranjeros, incluidos los de Nicaragua.
Wyden y Warren indican que «la Casa de la Moneda por años ha comprado oro refinado compuesto en parte por oro ilícito procedente de países como Colombia y Nicaragua, donde las minas de oro suelen estar controladas por organizaciones criminales transnacionales, incluidas algunas que están bajo sanciones de los Estados Unidos».
«En Nicaragua, donde la Casa de la Moneda también se habría abastecido de oro, los beneficios de la minería de oro son una de las principales fuentes de financiación de la represiva dictadura de Murillo Ortega», explican en la misiva.



Las sanciones de la Administración al sector minero de Nicaragua
De hecho, en abril pasado, el Departamento del Tesoro sancionó a dos hijos de Ortega y Murillo y entidades involucradas en el comercio de oro nicaragüense, señalando que «la dictadura de Murillo-Ortega ha buscado llenar sus propias arcas mediante el uso de estas compañías de oro y co-conspiradores al confiscar inversiones estadounidenses en Nicaragua y usarlas para generar fondos para mantener su poder político».
La Administración Trump a través del Departamento del Tesoro ha señalado que «la dictadura de Murillo-Ortega ha buscado llenar sus propias arcas mediante el uso de estas compañías de oro y co-conspiradores al confiscar inversiones estadounidenses en Nicaragua y usarlas para generar fondos para mantener su poder político».
Los senadores advierten que, mientras el gobierno emite restricciones económicas por estas confiscaciones, sus propias instituciones estarían comprando el producto derivado de esas operaciones a través de intermediarios y piden investigarlo.



