
El falso “facto” que pone a bailar a la Juventud Sandinista: “Antes pagabas por estudiar, hoy nos dan C$6.000”
“Antes pagabas por estudiar, hoy nuestro buen gobierno nos da 6.000 córdobas por estudiar”. Esa es la afirmación que el brazo universitario del FSLN difunde en redes sociales para atribuir al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo la gratuidad de la educación universitaria en Nicaragua. El mensaje remata con una burla a los opositores: “Y aún así los puchos se viven quejando”.
La afirmación es engañosa. Ni la asignación de becas universitarias ni la gratuidad de la educación superior pública comenzaron con Ortega. El acceso gratuito a las universidades públicas estaba reconocido en la legislación nicaragüense desde 1990, diecisiete años antes del regreso del sandinismo al poder en enero de 2007.
El verdadero facto: La Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación Superior, Ley 89, aprobada el 5 de abril de 1990 y publicada en La Gaceta el 20 de abril de ese mismo año, estableció expresamente en su artículo 3 que el acceso a las instituciones de educación superior es libre y gratuito para los nicaragüenses que cumplan los requisitos académicos.
La norma también dispuso el financiamiento estatal de las universidades y centros de educación técnica superior, mediante una asignación presupuestaria equivalente al 6 % de los ingresos ordinarios y extraordinarios del Presupuesto General de la República.
Otro facto: El régimen Ortega-Murillo lleva años sin entregar íntegramente ese porcentaje. Entre 2021 y 2026, las asignaciones a las universidades acumularon un déficit de aproximadamente 9.884 millones de córdobas respecto al mínimo establecido por ley, según una investigación de Confidencial basada en los presupuestos estatales.
La diferencia entre lo que corresponde por ley y lo que efectivamente se asigna ha ido creciendo. En 2021 fue de 1.125 millones de córdobas y en 2025 superó los 2.400 millones. Ese último año, además, el régimen desembolsó apenas 6.532 millones de los 7.591,8 millones presupuestados. La paradoja es que la misma UNEN que durante los gobiernos liberales encabezaba protestas, paralizaba las universidades y salía a las calles para exigir el cumplimiento del 6 % constitucional, ahora pone literalmente a bailar a sus miembros para celebrar un cheque de 6.000 córdobas como muestra de la generosidad del régimen. Mientras tanto, guarda silencio ante el progresivo recorte de la asignación presupuestaria que antes defendía en las calles.
Becas pagan fidelidad al “comandante y la compa”
El cheque de 6.000 córdobas que exhiben miembros de la Juventud Sandinista en redes sociales no son un salario por estudiar ni todos los universitarios lo reciben. Se trata de las denominadas Becas Pueblo Presidente que consta cuatro pagos de 1.500 córdobas que se emiten en un solo cheque. En este caso, los beneficiarios recibieron lo que corresponde al segundo semestre de 2026.
Las becas comenzaron a distribuirse en octubre entre más de 29.000 estudiantes, según cifras divulgadas por las propias universidades y medios oficialistas.
Para obtenerlas, se requiere cumplir condiciones académicas y administrativas incluida una carta dirigida a Daniel Ortega y Rosario Murillo. La ayuda proveniente de fondos del Estado está destinada a cubrir gastos de transporte, alimentación y materiales de estudio. Sin embargo, la UNEN la presenta como una muestra de generosidad de los dictadores.
Además, las becas tampoco son una creación recientes. La Unesco recoge antecedentes normativos de ayudas estudiantiles en Nicaragua desde 1968, con criterios relacionados con los recursos económicos de las familias y el rendimiento académico.
Veredicto: ENGAÑOSO. Es manipulado presentar la gratuidad universitaria como un beneficio que comenzó con el régimen Ortega-Murillo. La Ley 89 ya reconocía el acceso gratuito a la educación superior en 1990, mientras que las becas constituyen una ayuda económica distinta, sujeta a requisitos y destinada a estudiantes seleccionados que tampoco es un beneficio instaurado por el sandinismo.



