Sheynnis Palacios condena ataques contra Jasmine Blandford: «El racismo y la humillación no son entretenimiento, ni libertad de expresión»

Sheynnis Palacios salió en defensa de Jasmine Blandford, representante de Nicaragua en Miss Universo 2026, después de que su participación en un evento en Miami, junto a la candidata de Venezuela Clara Vega, desatara una oleada de comparaciones y críticas en redes sociales que derivaron en comentarios racistas y ataques contra su apariencia física, color de piel y origen.

La primera nicaragüense en conquistar la corona de Miss Universo condenó las expresiones discriminatorias, cuestionó que se utilice la libertad de expresión para justificar la humillación de una mujer y reiteró su apoyo y admiración hacia la Miss Nicaragua 2026.

«Hoy alzo mi voz ante los comentarios racistas, discriminatorios y llenos de odio que ha recibido Jasmine Blandford, nuestra representante de Nicaragua en Miss Universo», expresó Palacios en un comunicado difundido en sus redes sociales.

La controversia surgió después de que Blandford coincidiera con Miss Venezuela durante una master class celebrada en Miami a la que ambas asistieron sin maquillaje. Las imágenes de ambas candidatas circularon en las plataformas digitales y dieron paso a comparaciones sobre su físico.

Palacios lamentó que una experiencia que debería representar una oportunidad de crecimiento y proyección internacional para Blandford haya quedado empañada por ataques personales.

«Como nicaragüense y como mujer que tuvo el privilegio de representar a mi país en ese mismo escenario, me entristece ver cómo una experiencia que debería estar llena de ilusión, aprendizaje y celebración se está viendo empañada por ataques hacia la apariencia física, el color de piel o el origen de una candidata», lamentó.

«El racismo y la humillación no son entretenimiento»

La Miss Universo 2023 defendió el derecho del público a cuestionar el desempeño de las concursantes, pero advirtió que las preferencias personales no justifican los insultos ni las expresiones discriminatorias.

«No tenemos que estar de acuerdo con todo, ni tener las mismas candidatas favoritas, para tratarlas con respeto», afirmó.

«Estamos en pleno siglo XXI. El racismo, la xenofobia y la humillación no son entretenimiento, no son motivo de aplausos y tampoco deberían justificarse bajo el argumento de la libertad de expresión», remarcó.

La exreina también llamó la atención sobre las consecuencias emocionales de los ataques en internet, donde las descalificaciones pueden multiplicarse rápidamente y alcanzar a las personas a las que van dirigidas.

«A veces olvidamos que detrás de una pantalla existe alguien que lee nuestros comentarios. Y que una palabra puede dejar una huella mucho más profunda de lo que imaginamos», señaló.

Sheynnis: «Jasmine es una mujer espectacular»

Sheynnis Palacios aprovechó para reafirmar su apoyo genuino y no por protocolo a Jasmine Blandford desde que fue designada como embajadora de la belleza nicaragüense por la organización.

Destacó su belleza y dijo sentirse orgullosa de la delegada que este año portará el nombreme de Nicaragua ante el universo.

«Me parece una mujer espectacular, con una belleza única, y me llena de mucho orgullo que sea la representante de nuestro país, sin que los prejuicios de otros intenten opacar su momento», señaló.

Palacios también advirtió sobre las consecuencias emocionales de los comentarios ofensivos y llamó a reconocer la humanidad de las mujeres que participan en estos certámenes, más allá de la imagen pública que proyectan.

«Aprendamos que detrás de cada fotografía, de cada banda y de cada corona hay un ser humano», expresó.

La exreina recordó que las concursantes tienen familias, aspiraciones, sentimientos y una salud mental que merece ser protegida. Cuestionó que la exposición mediática se interprete como una autorización para someterlas a humillaciones.

«A veces olvidamos que detrás de una pantalla existe alguien que lee nuestros comentarios. Y que una palabra puede dejar una huella mucho más profunda de lo que imaginamos», advirtió.

Su mensaje también cuestionó la rivalidad que suele alimentarse entre las concursantes, especialmente cuando las comparaciones en redes sociales terminan convirtiéndose en ataques personales.

«Dejemos que las candidatas vivan su momento. Dejemos que disfruten el sueño por el que tanto han trabajado», pidió. La exrenia recordó que los certámenes de belleza, y en particular Miss Universo, representan más que competir por una corona y que cada reina llega con un objetivo: conquistar la corona; conseguir exposición internacional, abrir puertas, obtener reconocimiento «o simplemente vivir una experiencia que marque sus vidas para siempre. Y cada uno de esos sueños merece ser respetado».

El rostro de la Nicaragua que merece ser celebrada

La exreina además reivindicó la diversidad étnica y cultural de Nicaragua, particularmente la de la Costa Caribe, una región cuyos pueblos afrodescendientes e indígenas han enfrentado históricamente exclusión y discriminación.

Jasmine Blandford, originaria de Kukra Hill, en la Costa Caribe Sur, representa una imagen de la belleza nicaragüense que rompe con los estereotipos tradicionalmente predominantes en los concursos nacionales y representa la diversidad cultural nicaragüense.

«Nicaragua es un país lleno de diversidad, historia y riqueza cultural. Nuestra Costa Caribe es parte fundamental de nuestra identidad y de nuestras raíces. Jasmine también representa esa Nicaragua que merece ser vista, reconocida y celebrada», defendió Palacios.