Mientras Occidente bloquea la propaganda rusa, el régimen de Nicaragua le abre la televisión abierta a RT en Español

Adoctrinar, normalizar el autoritarismo, controlar el discurso y restar audiencia a los medios independientes. Esos son los objetivos que Guillermo Medrano, director de la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), identifica detrás de la decisión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de llevar RT en Español a la televisión abierta y gratuita de Nicaragua.

La cadena financiada por el Estado ruso entró a una televisión abierta cerrada al periodismo independiente tras años de persecución, confiscaciones, cancelación de frecuencias y exilio de periodistas. 

“Ese vacío informativo, que la misma represión estatal ha creado, se pretende llenar con contenido político alineado con los intereses del régimen”, afirma Medrano en declaraciones a DESPACHO 505.

RT en Español comenzó a transmitir el 28 de septiembre a través del canal 31 UHF. Rosario Murillo anunció que se trata de una primera etapa y que en los próximos meses la señal se extenderá gradualmente hasta alcanzar todos los departamentos del país.

La dictadura abre las puertas al principal canal de la propaganda del Kremlim, Rusia Today (RT), mientras Occidente bloquea sus contenidos. Tras la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, la Unión Europea, el Reino Unido, Canadá y Australia prohibieron por completo sus transmisiones.

En Estados Unidos, severas sanciones financieras contra su matriz obligaron al cierre de RT America, luego de que la inteligencia norteamericana acusara al medio de operar como un brazo encubierto para la interferencia electoral. A este bloqueo institucional se sumó el veto digital de gigantes tecnológicos como Meta y Google, que eliminaron sus cuentas por campañas de desinformación.

Para FLED, la expansión va más allá de incorporar una nueva señal a la oferta televisiva. Medrano advierte que puede generar un “mayor adoctrinamiento” mediante “marcos narrativos externos que normalizan el autoritarismo y desvían la atención de la crisis de derechos humanos”.

“El objetivo central es consolidar un monopolio informativo e imponer una hegemonía comunicacional en el país”, sostiene.

Ocupar las “zonas de silencio”

FLED ha identificado 11 departamentos como “zonas de silencio”, territorios donde, según la organización, el periodismo independiente ha desaparecido o no puede ejercer su labor con normalidad.

Medrano considera que la extensión de la televisora rusa a todo el territorio permitirá reforzar el discurso oficial precisamente en lugares donde las fuentes independientes de información se han reducido.

La estrategia también apunta, “a buscar cómo restarle o quitarle audiencia a los medios independientes”, explica.

Medrano señala además la contradicción de que una cadena extranjera acceda a la televisión abierta mientras medios nicaragüenses han perdido frecuencias, instalaciones y capacidad para operar dentro del país.

“La entrada de RT a la televisión abierta nicaragüense evidencia una profunda y desproporcionada discriminación asimétrica en el acceso al espectro radioeléctrico, que es público”, señala.

RT avanza mientras otros medios fueron sacados del aire

La expansión de la cadena rusa ocurre después de años de restricciones contra medios nacionales y extranjeros que ofrecían información al margen del aparato oficial.

En septiembre de 2022, el ente regulador Telcor ordenó retirar CNN en Español de la televisión por suscripción nicaragüense. Medios nacionales como 100% Noticias también fueron sacados del aire y perdieron sus frecuencias durante la ofensiva contra la prensa posterior a 2018.

Los pocos canales de capital privado que continúan operando han eliminado espacios informativos o reducido su cobertura principalmente a sucesos e información oficial que no irriten al régimen.

Para Medrano, estas acciones demuestran que las restricciones contra la prensa independiente no responden a razones técnicas ni legales, “sino a una política deliberada de asfixia y castigo a la libertad de expresión”.

El director de FLED advierte que las consecuencias alcanzan también a los ciudadanos, al reducir sus posibilidades de acceder a información plural y diversa. A su juicio, entregar espacio público a contenidos promovidos por otro Estado “vulnera la soberanía informativa”.

Una alianza que se formalizó en Rusia

La llegada de RT a la televisión abierta comenzó a formalizarse en junio de 2025, durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo.

Victoria Vorontsova, directora de RT en Español, y Daniel Edmundo Ortega Murillo, hijo de Ortega y Murillo y coordinador de Medios del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, firmaron entonces un acuerdo de intención para incorporar la señal rusa a la televisión abierta nicaragüense.

Medrano anticipa, además, que las instituciones públicas podrían convertirse en importantes anunciantes de la cadena.

“No nos asustemos cuando miremos que las instituciones del Estado van a ser los grandes anunciantes en esta cadena internacional rusa en español. No nos asustemos”, alerta.

Para el director de FLED, la llegada de RT muestra qué tipo de contenidos reciben espacio dentro del sistema de comunicación controlado por el régimen.

“Para el régimen, la información libre es vista como una amenaza, mientras que la propaganda coordinada es promovida como una política de Estado”, resume.

Y sentencia: “Mientras a la prensa independiente de Nicaragua se le asfixia, se le encarcela, se le persigue y se le confisca, a la propaganda se le abren las puertas de par en par”.