Pez vela sacado a hombros: Denuncian captura de especies protegidas en el Pacífico

Pez vela sacado a hombros: Denuncian captura de especies protegidas en el Pacífico

La imagen de un pescador artesanal caminando a orilla de la costa con un pez vela a hombros es una evidencia de la explotación sin control de las especies marinas en Nicaragua. Aunque la captura de esta especie de pez está prohibida en el país el ambientalista y biólogo marino Fabio Buitrago asegura que es una práctica que está ocurriendo con mayor frecuencia en diversas costas del litoral Pacífico, sin que las autoridades tomen medidas.

La advertencia la sustenta con un video y fotografías captadas la tarde del miércoles, en las costas de Puerto Sandino, departamento de León, en las que se aprecia al pescador transportando un ejemplar de pez vela como «fruto» de su faena del día.

“Yo me estaba preparando en la costa para ir a bucear cuando observé al pescador salir con el pez vela en sus hombros sin necesidad de esconderlo de la Capitanía de Puertos de la Fuerza Naval, que se encuentra en Puerto Sandino”, relató el especialista al señalar que esta es parte de las especies destinadas exclusivamente para la pesca deportiva.

Aseguró que el ejemplar de aproximadamente tres metros de largo y un peso de 100 libras, fue destazado en el lugar, para posteriormente ser comercializado.

NO ES LA PRIMERA VEZ

Buitrago, un activo estudioso y defensor de los recursos marinos, asegura que en otras ocasiones ha observado a pescadores saliendo del mar con peces vela y marlin en las costas de San Juan del Sur, Pochomil y Casares pese a que su extracción está restringida, según la normativa nacional vigente.

La Ley de pesca y acuicultura, Ley 489, establece que los ejemplares de pez vela o marlin azul, está destinados a la pesca deportiva, en cuyas competencias son liberados inmediatamente en el mismo sitio donde fueron capturados.

En el artículo 76 de dicha ley se detalla que en caso de ser capturados accidentalmente por la pesca artesanal e industrial, los ejemplares “deberán ser liberados y devueltos al mar y no permitido su desembarco”.

Buitrago explicó que el pez vela es una especie con una taza de reproducción lenta y que al ser incluido en la actividad pesquera, “la cantidad de captura anual de individuos, sería mayor a la de los nuevos ejemplares que se sumarían a la población adulta”, y esa es una de principales razones por las que se restringe su aprovechamiento.

Agregó que el pez es una especie altamente migratoria y, al igual que los tiburones, es un depredador de alto nivel en la cadena alimenticia. Ahí radica su importancia en la fauna marina, dijo.

“Al desaparecer provocaría un desequilibrio ecológico, y el resultado sería el incremento de algunas poblaciones y la reducción de otras, lo cual terminaría afectando la productividad del ecosistema y a la misma actividad pesquera», agregó.

El biólogo recomienda mayor protección, control y supervisión de la actividad pesquera, para evitar que especies como el pez vela se vea amenazado. “Pero en el país no existe interés, ni recursos de parte de las autoridades nacionales, para poder controlar lo que está sucediendo con la fauna marina”, lamentó Buitrago.