Ortega y Murillo evitan mencionar a Estados Unidos en un tibio mensaje de solidaridad con Raúl Castro

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo reaccionó este jueves a la acusación federal que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó contra el expresidente cubano Raúl Castro. En un tímido comunicado, los codictadores expresaron su solidaridad con el régimen castrista y Miguel Diaz Canel, pero evitaron mencionar de forma explícita al gobierno estadounidense o al presidente Donald Trump.

«Con el respeto, la admiración y el cariño que caracteriza las relaciones históricas entre nuestros pueblos y revoluciones, expresamos a Raúl, comandante y general de Ejército, a Miguel, presidente, y a toda la dirigencia del Partido y el Gobierno y pueblo revolucionarios de Cuba, nuestra firme, congruente y consecuente hermandad y solidaridad», señala el mensaje de El Carmen.

La declaración de Managua se produce un día después de que la Fiscalía estadounidense hiciera públicos siete cargos criminales contra el exmandatario cubano de 94 años, que incluyen cuatro cargos de asesinato, conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses y la destrucción de aeronaves civiles.

Los hechos que sustentan la investigación federal se remontan al 24 de febrero de 1996, cuando cazas militares de la Fuerza Aérea de Cuba derribaron en el Estrecho de la Florida a dos avionetas desarmadas de la organización de exiliados Hermanos al Rescate, un incidente que provocó la muerte de cuatro tripulantes.

La justicia de los Estados Unidos sostiene que Raúl Castro, en su condición de ministro de las Fuerzas Armadas en aquel entonces, planificó el operativo y autorizó el derribo sobre espacio aéreo internacional. Tras el anuncio, el presidente Donald Trump celebró la medida calificándola como un momento de gran relevancia para la comunidad del exilio en Miami.

Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio declaró ante la prensa que Castro es formalmente un fugitivo de la justicia norteamericana y rechazó revelar si existen planes operativos en curso para su captura, argumentando razones de seguridad nacional.

La dictadura evita confrontación mientras crecen la voces para que Ortega sea el próximo

En lugar de confrontar los señalamientos de Estados Unidos o la orden de arresto, el escrito firmado por Ortega y Murillo se limitó a denunciar de forma abstracta un irrespeto que viola los principios de las Naciones Unidas.

El documento de la secretaría nicaragüense enfoca su redacción en reconocer a Cuba como una potencia cultural y solidaria, invocando además los acuerdos regionales que declaran a América Latina y el Caribe como una zona de paz. Esta calculada distancia contrasta con la habitual retórica confrontativa de los discursos de la dictadura Ortega Murillo frente a las políticas de Washington.

La cautela se produce cuando voces dentro del partido republicano y demócrata de Estados Unidos han sugerido a la Administración Trump que Daniel Ortega sea el próximo objetivo de la justicia federal.

Congresistas estadounidenses han difundido gráficos e imágenes que muestran una lista de «adversarios de Estados Unidos» ya alcanzados por la actual administración: Nicolás Maduro bajo arresto, el exlíder de Irán fallecido, y Raúl Castro formalmente acusado y prófugo. En estas listas, el rostro de Ortega aparece como el único recuadro pendiente de marcar.