Policía y Ejército «encuentran»más de media tonelada de cocaína oculta en sacos dentro de un camión en Jinotega

La Policía y el Ejército de Nicaragua informaron este jueves sobre la ocupación de más de media tonelada de cocaína en Jinotega, el segundo mayor «golpe al narcotráfico» reportado en lo que va de 2026.

En total, reportaronn el decomiso de 502 kilos de cocaína, un resultado solo superado por el operativo anunciado apenas el pasado 29 de marzo que dejó la ocupación de 1.3 toneladas de droga en el puesto fronterizo de Peñas Blancas con el que las autoridades del régimen pusieron en duda los controles antidrogras de Costa Rica.

La versión brindada por el comisionado general Victoriano Ruiz, codirector de la Policía Orteguista acuerpado por el el General de Brigada del Ejército de Nicaragua Juan José Membreño, es que el megacargamento de cocaína fue descubierto durante un allanamiento ejecutado en el municipio de Wiwilí, Jinotega, donde además fueron detenidos dos hombres señalados de trasladar y custodiar el producto ilícito.

El operativo fue ejecutado el miércoles 20 de malo en una vivienda del barrio El Progreso, en Wiwilí, Jinotega. La acción de las fuerzas de seguridad terminó con la captura de Darwin Wilfredo Castellón Rodríguez, de 27 años, conductor de un camión Isuzu, y de Jairo Josué Rodríguez Cruz, de 45, quien manejaba una camioneta Toyota Hilux. Ambos fueron señalados por la Policía como responsables del traslado y resguardo de la droga.

La institución, además, identificó al prófugo Jonathan Garmendia Barrientos como presunto propietario de los 502 kilos y 10 gramos de cocaína encontrados en 440 paquetes ocultos en un compartimiento artesanal acondicionado dentro del camión placas marca Isuzu, placa M-201404.

Durante el allanamiento también fueron incautados dos vehículos, una pistola calibre 9 milímetros con municiones y 34,410 córdobas en efectivo.

La vieja narrativa de país más seguro

La Policía no informó si existen más personas bajo investigación ni precisó el supuesto alcance de la estructura vinculada al cargamento.

El decomiso apunta a reforzar la narrativa oficial del llamado «muro de contención», con la que el régimen busca proyectar control sobre el territorio y las rutas del narcotráfico. Durante la conferencia de prensa, el general Membreño habló de un «esfuerzo interinstitucional» en tareas de inteligencia y operaciones. «Esta estrategia se ha definido como el primer anillo de seguridad del Estado de Nicaragua, de nuestras fronteras terrestres, marítimas y aéreas», dijo.

Remató su intervención reiterando el discurso oficialista de que Nicaragua sigue siendo el país más seguro de la región. “Siempre lo decimos y lo seguiremos diciendo: es un país donde no hay cárteles de droga, no existen pistas clandestinas, no hay sicariatos, no tenemos estructuras del narcotráfico ni del crimen organizado, no hay maras en nuestro país”, afirmó.

Según sostuvo, estas condiciones le otorgan a Nicaragua la categoría de “país seguro” y evidencian el esfuerzo del Estado y sus instituciones por mantener altos niveles de seguridad, pese a los abundantes cuestionamientos sobre el debilitamiento de los controles antinarcóticos.