OEA fija para el 2 de octubre la cumbre de cancilleres que discutirá sanciones contra la dictadura

La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha decidido dar el salto de las declaraciones de condena a la adopción de medidas contra la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El máximo foro diplomático del hemisferio celebrará el próximo 2 de octubre la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, un encuentro de alto nivel concebido no para emitir una nueva resolución de condena, sino para discutir e implementar acciones drásticas contra el régimen.

La fijación de la fecha se formalizará este miércoles 23 de septiembre durante la sesión del Consejo Permanente de la OEA. Sin embargo, el camino está sellado: según el proyecto de resolución, la convocatoria fue presentada el pasado 18 de septiembre por la Misión Permanente de Paraguay, actuando en representación de un bloque de países integrado por Argentina, Chile, Estados Unidos y Perú.

La cita tendrá lugar en la sede de la OEA en Washington, bajo el mandato expreso de aplicar las disposiciones de la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y el derecho internacional frente a la “captura total” del Estado nicaragüense.

El fin de la retórica: del diagnóstico al cerco financiero

La convocatoria responde a la última estocada del régimen contra la democracia. Las recientes reformas constitucionales que anularon formalmente cualquier atisbo de competencia electoral en Nicaragua, blindaron a Daniel Ortega y Rosario Murillo, y extendieron discrecionalmente su permanencia en el poder.

Los cancilleres abordarán cuáles son los mecanismos de presión directa que la región ejecutará en conjunto.

En este contexto, el Secretario General de la OEA, Albert R. Ramdin, planteó que los Estados miembros adopten medidas concretas a nivel hemisférico, entre las que destacan la aplicación de sanciones financieras y la imposición de restricciones de viaje a funcionarios de la dictadura.

El Consejo Permanente ya tiene avanzados los proyectos de temario y reglamento para el desarrollo de la reunión ministerial del 2 de octubre.

La alineación de gobiernos de diferente signo ideológico para apurar la fecha evidencia que la crisis nicaragüense ha dejado de ser vista como un diferendo político local para convertirse en una amenaza a la seguridad y estabilidad democrática del hemisferio.