Ortega justifica reforma constitucional bajo el argumento de «proteger la soberanía» de Nicaragua
El dictador Daniel Ortega reapareció este miércoles durante el acto por el 47 aniversario del Ejército de Nicaragua y aprovechó su discurso para justificar la reforma constitucional aprobada un día antes por la Asamblea Nacional, controlada por su régimen.
Ortega sostuvo que la Constitución anterior no había sido reformada «a fondo» y que contenía una serie de artículos que, según él, facilitaban la agresión y encadenamiento del país. Aseguró que la Asamblea realizó un «trabajo intenso», consultó a la población y recibió su respaldo para modificar el texto constitucional.
Según Ortega, los cambios son necesarios para «proteger la soberanía» de Nicaragua frente a las amenazas que, en su discurso, atribuyó al «imperialismo». El dictador volvió a utilizar como referencia la crisis de 2018 y afirmó que el país ha logrado «navegar en medio de la tormenta» y recuperar la paz.
Bajo ese mismo argumento, vinculó la estabilidad política con la ejecución de obras públicas. Dijo que para construir hospitales, escuelas y universidades «se debe estar en paz» y advirtió que Nicaragua debe mantenerse vigilante: «Tenemos que estar con un ojo abierto».
Una reforma para ampliar el control del régimen
La nueva Constitución eleva de seis a siete años el período de la Presidencia y Vicepresidencia, y establece períodos de siete años para otros cargos de elección popular y puestos de instituciones estatales.
La reforma también amplía las facultades del Consejo Supremo Electoral, establece nuevas restricciones para aspirantes a cargos públicos y fortalece la estructura de poder que Ortega y Rosario Murillo han construido sobre las instituciones del Estado.
Los cambios se producen después de que Ortega afirmara el pasado 19 de julio que en Nicaragua no volverían a celebrarse elecciones bajo el modelo competitivo conocido hasta ahora y hablara de «elecciones con soberanía».
La modificación fue aprobada en primera legislatura y deberá ser ratificada en una segunda sesión el 18 de enero de 2027, afirmó el dictador. Hasta entonces, el texto todavía puede sufrir cambios.
En el acto militar, Ortega además defendió el papel del Ejército como garante de la seguridad y la soberanía nacional, mientras insistió en sus críticas contra Estados Unidos por su política exterior, migratoria y sus acciones en otros conflictos internacionales.
La intervención dejó así planteada la principal justificación del régimen para una reforma que no solo modifica la duración de los períodos públicos, sino que reorganiza las reglas del poder político y amplía los mecanismos de control institucional de Ortega y Murillo.



