Le asesinaron a dos hermanos, un sobrino y a su esposo; ahora el régimen desaparece a Thelma Montenegro

Thelma Montenegro acudió el 19 de agosto a la estación Policial de Pantasma para renovar su licencia de conducir y quedó detenida. Tres días después fue liberada, pero la noche siguiente una patrulla llegó a su casa y volvió a llevársela. Su familia supo el 25 de agosto que había sido trasladada a Managua, pero no han podido verla ni saben de qué la acusan. Legalmente está en paradero desconocido.

La detención de Thelma Montenegro no es fortuita. Esta abogada nacida en Wiwilí, Jinotega, en el seno de una familia de opositora al régimen de Daniel Ortega y Murillo más de una vez escuchó de las propias autoridades que los suyos estaban sentenciados al exterminio.

Ella es una sobreviviente de una familia marcada por la represión. Dos hermanos, un sobrino y el esposo de Montenegro fueron asesinados en 2019 en diferentes circunstancias; otros dos familiares estuvieron encarcelados entre 2020 y 2023 y posteriormente fueron desterrados y declarados apátridas.

Montenegro ha dedicado los últimos años a reclamar justicia por esos crímenes como integrante de la Asociación Madres de Abril (AMA). Ahora es ella quien permanece en poder del régimen.

Cuatro asesinatos en ocho meses

El primero de los asesinatos contra los Montenegro ocurrió el 23 de enero de 2019. Oliver Montenegro Centeno, hermano de Thelma, fue utlimado durante un ataque en su finca de El Cuá, Jinotega. La familia atribuyó el crimen a un grupo de policías y paramilitares.

Cinco meses después, el 27 de junio, Edgard Montenegro y su hijo de crianza, Yalmar Zeledón Olivas, fueron emboscados cuando viajaban en motocicleta por Trojes, Honduras, cerca de la frontera con Nicaragua.

Edgard, conocido como el comandante Cabezón, había formado parte de la Resistencia Nicaragüense durante la década de 1980. En 2018 participó en las protestas contra Daniel Ortega y Rosario Murillo y fue uno de los dirigentes del tranque de La Marañosa, ubicado en una zona que conecta Wiwilí, El Cuá y Pantasma. Según las denuncias, se trató de una ejecución motivada por razones políticas.

El 27 de agosto de 2019 fue asesinado Francisco Blandón, esposo de Thelma Montenegro. Un hombre que se desplazaba en motocicleta lo siguió y le disparó cuando regresaba a su finca en Wiwilí.

Blandón era productor y junto con Montentegro había levantado un negocio dedicado al procesamiento de leche y a la elaboración de cuajada.

El hombre se convirtió así en el cuarto integrante asesinado de la familia Montenegro. Los crímenes permanecen impunes.

La persecución de los sobrinos

La familia también registra asedio, amenazas y cárcel. En 2020, los hijos de Oliver Montenegro Centeno fueron apresados.

Oliver Montenegro Muñoz fue detenido el 21 de junio y condenado a diez años de prisión por un supuesto intento de homicidio. La familia rechazó la acusación y aseguró que le atribuyeron un delito cometido por otra persona.

Su hermano Dorlin Montenegro Muñoz fue capturado en noviembre de ese mismo año en la comunidad de Maleconcito, en Wiwilí. La familia denunció que en el operativo participaron policías y hombres encapuchados.

Ambos estuvieron encarcelados hasta 2023. Después fueron desterrados, despojados de la nacionalidad nicaragüense y declarados “traidores a la patria”.

A los asesinatos y encarcelamientos se sumaron las represalias económicas. La familia denunció que durante el ciclo agrícola 2018-2019 se le impidió sacar su cosecha de café. La propia Thelma Montenegro aseguró también que una finca de su esposo quedó en manos de un paramilitar y que le confiscaron dos vehículos.

Amenazas contra toda la familia

En noviembre de 2020, después de la captura de Dorling, la Policía allanó una vivienda de los Montenegro en Wiwilí. Enoc Montenegro relató entonces a DESPACHO 505 que los agentes amenazaron de muerte a Thelma Montenegro y a otros miembros de la familia.

Según su denuncia, los policías observaron las fotografías de los asesinados que estaban colgadas en una pared y uno de ellos comentó: “Ahora sí se ven muy bonitos y quietos ahí donde están”.

Thelma sostuvo entonces que los crímenes, encarcelamientos y amenazas respondían a una persecución dirigida contra toda la familia.

“La Policía de Wiwilí ha lanzado públicamente, ha admitido públicamente que la orden que tienen es exterminar a la familia Montenegro porque somos opositores, porque nos adjudican el delito de ser tranqueros”, denunció.

También acusó a los medios oficialistas de utilizar el asesinato de su esposo para desacreditar a la familia. Estos vinculaban a uno de sus sobrinos con el crimen, una versión que ella rechazó.

AMA exige su liberación

La Asociación Madres de Abril denunció que la nueva detención de Thelma Montenegro ocurre en un contexto de hostigamiento y criminalización contra defensores de derechos humanos y familiares de víctimas.

La organización exigió su liberación inmediata e incondicional, información oficial sobre su situación jurídica y garantías para su integridad física y psicológica.

“Responsabilizamos al Estado de Nicaragua y a las autoridades policiales por la integridad y la vida de Thelma Montenegro”, advirtió AMA.