Ortega y Murillo ponen otro candado en la Constitución: ninguna ley extranjera regirá en Nicaragua

La Asamblea Nacional, controlada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, aprobó incorporar a las reformas constitucionales un nuevo párrafo que establece que ninguna ley, reglamento o normativa extranjera podrá tener efectos jurídicos en Nicaragua cuando, a criterio del régimen, afecte la soberanía o la seguridad nacional.

La disposición fue aprobada por unanimidad durante una sesión especial celebrada este sábado en el Palacio Nacional, en Managua, en el marco de la conmemoración del 48 aniversario de la operación “Muerte al Somocismo, Comandante Carlos Fonseca Amador”.

El nuevo párrafo será agregado al artículo 12 de la Constitución Política y establece que Nicaragua no permitirá la “extraterritorialidad de las leyes extranjeras”.

El texto señala que únicamente podrán tener aplicación los convenios suscritos en nombre del Estado nicaragüense. En cambio, excluye cualquier ley, reglamento o normativa emitida por otro Estado, grupo de Estados u organismo internacional que, según la interpretación del régimen, “menoscabe y atente contra la independencia, la soberanía, la autodeterminación nacional, la seguridad, la paz del pueblo y la nación nicaragüense”.

«Nosotros debemos dejar sellado, claro, sin duda de que ninguna ley, venga de donde venga, de cualquier país extranjero, por muy potencia que sea, donde sea, ninguna ley tiene efectos jurídicos en Nicaragua. En Nicaragua, Nicaragua es de los nicaragüenses y las leyes, la Constitución dice, la Constitución Política de la República de Nicaragua y nosotros tenemos que defenderla», afirmó Porras.

La reforma aprobada este sábado dejaría sin efecto cualquier resolución que adopte los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), quien convocará a los cancilleres de los Estados miembros a analizar la situación política de Nicaragua.

Reformas encargadas por Murillo

La propuesta fue leída íntegramente por Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional, quien presentó la reforma como una defensa de la soberanía del país.

“Nosotros debemos dejar sellado, claro, sin duda de que ninguna ley, venga de donde venga, de cualquier país extranjero, por muy potencia que sea, donde sea, ninguna ley tiene efectos jurídicos en Nicaragua”, afirmó Porras.

El jefe del Legislativo agregó que las leyes deben ser elaboradas dentro de Nicaragua y rechazó que disposiciones extranjeras puedan imponerse en el país.

“Las leyes son hechas por los nicaragüenses y para los nicaragüenses y no van a venir de fuera a dictarnos”, dijo.

Una nueva barrera constitucional

La reforma establece una barrera constitucional frente a disposiciones que provengan de otros países u organismos internacionales. Su redacción, sin embargo, deja en manos de las autoridades nicaragüenses determinar cuándo una normativa extranjera afecta la soberanía, la seguridad o la autodeterminación nacional.

Porras aseguró que la incorporación de este principio responde a una orientación dada por los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo durante el acto del 19 de julio.

“Esta orientación de defender nuestra soberanía, de reforzar nuestro marco legal constitucional, fue dada por nuestros copresidentes el pasado 19 de julio”, afirmó.

La modificación se suma al paquete de reformas constitucionales que el Legislativo asegura estar sometiendo a consulta con distintos sectores del país.

La sesión en la que fue aprobada se realizó en el antiguo Palacio Nacional, con la presencia de diputados, integrantes de la Juventud Sandinista, autoridades del Consejo Supremo Electoral y medios de comunicación oficialistas.

La Asamblea Nacional no informó de objeciones al nuevo párrafo y lo aprobó por unanimidad.