El régimen rompe relaciones con Italia, acusa a su canciller de insultar a Nicaragua con “arrogancia europea”
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo rompió relaciones diplomáticas con Italia y lanzó un duro ataque contra el canciller Antonio Tajani, a quien acusó de actuar con “arrogancia europea” y de haber insultado al pueblo nicaragüense, en respuesta a sus críticas por la protección que brindan en Nicaragua al terrorista Alessio Casimirri.
La decisión fue comunicada mediante una nota oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, fechada el 15 de julio, en la que la Cancillería anuncia que “rompemos toda Relación Diplomática con el Gobierno de Italia”.
La dictadura sostiene que responde así a las “injustificadas, agresivas e irresponsables declaraciones” de Tajani, quien un día antes afirmó en Madrid que Italia “no tiene absolutamente nada en común con gobiernos extremistas como el de Nicaragua” y volvió a exigir la extradición de Casimirri, condenado a seis cadenas perpetuas por su participación en el secuestro y asesinato del ex primer ministro italiano Aldo Moro en 1978.
La Cancillería nicaragüense acusa al jefe de la diplomacia italiana de haber “insultado, fuera de todas las normas del respeto a las relaciones entre pueblos y gobiernos, con arrogancia europea, al Pueblo y Gobierno de Nicaragua”, y presenta la ruptura como “contundente expresión de nuestra Soberanía y Dignidad Nacional”.
Pese al reclamo del comunicado, el régimen evita responder al señalamiento central formulado por Italia: que Nicaragua continúa protegiendo a Casimirri y se niega a entregarlo a la justicia italiana.
El régimen lamenta el quiebre
En un tono inusual, la nota también reconoce que durante años ambos países mantuvieron una relación de respeto y cooperación.
“Hemos vivido muy buenos tiempos de respeto absoluto y comprensión de nuestros procesos con respetables autoridades italianas”, afirma el documento, antes de lamentar que hoy se produzcan “agresiones” que contrastan con el vínculo histórico entre ambos países.
El comunicado concluye informando que la Cancillería pondrá en marcha “los procesos necesarios para el cumplimiento de esta decisión soberana y digna de Nicaragua”, sin precisar cuándo quedará formalmente ejecutada la ruptura ni qué ocurrirá con las respectivas representaciones diplomáticas.



