Miskitos denuncian crimen de Estado y acusan al régimen de «utilizar la fe costeña como engaño»
El pueblo miskito denunció la muerte de Brooklyn Rivera como un «crimen de Estado» y acusó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de secuestrar a su líder histórico hasta la tumba.
En un duro pronunciamiento organizaciones indígenas y afrodescendientes afirmaron que las autoridades sandinistas le negaron la posibilidad de ser enterrado en su territorio ancestral como pidió.
Por el contrario, ordenaron un entierro exprés, manipularon la fe costeña y con engaños impidieron que su pueblo acompañara el sepelio, reclamaron.
En el documento, los Pueblos y Organizaciones Indígenas y Afrodescendientes de la Muskitia de Nicaragua y en el exilio forzado expresan su «rechazo absoluto» a la tardía confirmación del fallecimiento de Rivera a sus 73 años y en condición de preso político.
Asimismo, responsabilizaron directamente a Ortega y Murillo por la desaparición forzada del dirigente indígena durante casi tres años y por las condiciones inhumanas que -sostienen- desencadenaron el deterioro progresivo de salud.
«Señalamos directamente al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo por su desaparición forzada durante casi tres años, las torturas en cautiverio y su deceso debido a la denegación de asistencia médica, lo que consideramos como crimen de Estado», expresaron en un documento suscrito por nueve organizaciones.
«Utilizaron la fe costeña como engaño»
Las organizaciones describen además una serie de maniobras durante las exequias, celebradas la noche del domingo, para dificultar la participación de miembros de las comunidades miskitas que viajaron a Managua para despedir a Rivera.
Según la denuncia, medios oficialistas anunciaron que el servicio religioso se realizaría en la Iglesia Morava Iñgnika Raya. Sin embargo, cuando los asistentes llegaron al templo, se les negó el acceso y fueron trasladados hacia una funeraria distinta a donde se realizaban las honras fúnebre.
Los firmantes calificaron estos hechos como una «manipulación institucional» y acusaron al régimen de haber utilizado «la fe costeña como engaño» para dispersar a los asistentes. Fue «una burla hacia los deudos y el pueblo miskitu», manifestaron.
También cuestionaron la presencia de diputados sandinistas y operadores políticos costeños en las honras fúnebres, lo que calificaron como una acción «cínica».
«Estos funcionarios son los mismos artífices de las estrategias de represión y despojo territorial en la Muskitia, y hoy pretenden instrumentalizar la imagen de la víctima cuya persecución ellos mismos ejecutaron», agrega el texto.
Las organizaciones indígenas elevaron también una petición a organismos internacionales para que investiguen las circunstancias de la muerte de Rivera y determinen posibles responsabilidades estatales.
En particular, solicitaron la intervención de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU.
Rivera, fundador de Yatama y una de las principales voces de los pueblos indígenas del Caribe nicaragüense, permaneció desaparecido por el régimen desde el 29 de septiembre de 2023. Su estado de salud fue revelado por las autoridades cuando ya se encontraba en condición crítica, el 27 de mayo.
Aunque el régimen confirmó oficialmente la muerte de Brooklyn Rivera este 31 de mayo, desde la noche del sábado diversas fuentes habían informado sobre el deceso. En su comunicado, las autoridades omitieron precisar la fecha y hora del fallecimiento. Hasta el cierre de esta publicación, ningún familiar había tenido acceso al acta de defunción. El Ministerio de Salud atribuyó el fallecimiento a secuelas de la covid-19



