Guatemala evita escalar tensión con Ortega y Murillo, pero reafirma defensa de la democracia

El Gobierno de Guatemala evitó escalar el choque diplomático provocado por el reclamo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra su canciller, Carlos Ramiro Martínez, pero dejó claro que mantiene intacta su posición en defensa de la democracia y los derechos humanos.

En una respuesta enviada a DESPACHO 505, el Ministerio de Relaciones Exteriores guatemalteco descartó que las relaciones bilaterales con Nicaragua estén en riesgo, pese a la protesta oficial presentada por Managua tras una entrevista concedida por Martínez al diario español El País.

En esas declaraciones, el canciller guatemalteco calificó a Nicaragua como un país bajo un “régimen antidemocrático”, lo que provocó que el  régimen Ortega-Murillo lo acusara de “injerencista” e “irrespetuoso”.

Sin embargo, la Cancillería guatemalteca evitó profundizar el conflicto y redujo el tono de la controversia diplomática.

“No se tiene ninguna postura sobre la carta publicada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua en ocasión de una entrevista de prensa que se le hizo al canciller Martínez Alvarado”, respondió el Ministerio.

Descartan romper relaciones diplomáticas

Aunque Guatemala optó por no confrontar al régimen, no se retractó de las declaraciones de su canciller ni tomó distancia de ellas. Por el contrario, reafirmó su postura institucional sobre democracia y derechos humanos.

“La posición del Gobierno de Guatemala es clara: somos fieles a los valores y principios democráticos y libertades fundamentales que defendemos, así como a las convenciones de las que somos parte, como la Convención Americana sobre Derechos Humanos y otros instrumentos del derecho internacional y de derechos humanos”, señaló la Cancillería.

Pese al cruce de declaraciones, la cancillería guatemalteca intentó separar las tensiones políticas de los lazos históricos entre ambos pueblos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores indicó a DESPACHO 505 que la relación bilateral «se basa en la amistad» con más de 181 años de historia, por lo que concluyeron que «no consideran que las relaciones diplomáticas con Nicaragua pudieran verse afectadas».