De ‘Abril mes de la paz’ a ‘Abril, pueblo que defiende la paz’: el régimen busca borrar el clamor por libertad

El régimen de Ortega y Murillo renombra abril como “Pueblo que Defiende la Paz”, en un intento por reescribir la historia de las protestas de 2018.

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La Ley fue aprobada por la Asamblea Nacional, controlada por diputados sandinistas.
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Despacho 505
  • Managua, Nicaragua
  • abril 02, 2025
  • 10:38 AM

El régimen de Ortega y Murillo ha renombrado por ley el mes de abril como “Pueblo que Defiende la Paz”. Con este cambio, no solo despoja al mes de abril de su verdadero significado, sino que también pretende reescribir la historia de una de las épocas más dolorosas del país: las protestas de 2018. Un año en el que miles de nicaragüenses tomaron las calles para exigir justicia, libertad y democracia, y que fue respondido con violencia, represión y muerte.

La nueva ley ya vigente deroga la anterior, la Ley 1197, que había declarado “Abril mes de la paz”, y sustituye esa narrativa con una visión completamente controlada, desconociendo el sufrimiento de aquellos que murieron en busca de sus derechos. En lugar de recordar a las víctimas de la represión, el régimen de Ortega y Murillo presenta este mes como un símbolo de "paz", distorsionando la realidad para que se ajuste a su relato oficial y pretendiendo aniquilar el verdadero propósito de las protestas: un grito por la justicia y la democracia en un país en dictadura.

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Actividades obligadas

A través de la Ley 1245, se ordena a todas las instituciones del Estado, universidades, alcaldías y organizaciones públicas del país a celebrar “abril, pueblo que defiende la paz”. En lugar de rendir homenaje a los miles de muertos, heridos y desaparecidos, el régimen se empeña en transformar este mes en una festividad impuesta, una celebración vacía de todo significado para quienes vivieron en carne propia las consecuencias de la represión de 2018.

El sacerdote Edwing Román, exiliado y perseguido por la dictadura, fue claro al declarar que Ortega y Murillo “nunca tendrán paz”, refiriéndose a las atrocidades cometidas durante la represión. Sus palabras son un recordatorio de que, a pesar de los esfuerzos por borrar la memoria colectiva, el pueblo sigue vivo en su lucha por la verdad y la justicia. “Que el llanto, los gritos y los gemidos de este pueblo no les dejen dormir”, escribió en redes sociales, haciendo eco de las voces que exigen justicia.

Desde 2018, Nicaragua atraviesa una profunda crisis política, exacerbada por las elecciones fraudulentas de 2021, en las que Ortega se reeligió sin oposición real, silenciando a la sociedad nicaragüense. Hoy, el régimen sigue sin responder por los crímenes de lesa humanidad cometidos, mientras impone una ley que despoja a abril de su verdadera esencia.

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