Aprobada la ley que deja la inversión extranjera en manos de Laureano Ortega Murillo
Laureano Ortega Murillo ejercerá como la máxima autoridad para supervisar y autorizar proyectos de inversión extranjera en Nicaragua


- febrero 20, 2025
- 01:59 PM
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El Parlamento de Nicaragua, controlado por el sandinismo, aprobó este jueves la ley que deja la inversión extranjera bajo el control absoluto de Laureano Ortega Murillo, el hijo de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo en el que delegan más poder.
Se trata de la nueva Ley de promoción de inversiones extranjeras, cuya "iniciativa" Ortega envió esta semana a la Asamblea para ser "considerada". En realidad, el Legislativo ha reducido su trabajo a aprobar sin objeciones los ajustes al marco jurídico que ordena el veterano líder sandinista.
En el caso de esta nueva norma, su efecto es centralizar la gestión de capitales internacionales bajo el control del feudo familiar. La Ley manda a crear la Comisión Nacional de Inversión Extranjera (CNIE) que estará bajo la coordinación del asesor presidencial para las Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional, cargo que ostenta el hijo de Ortega y Murillo. De tal forma que ejercerá como la máxima autoridad para supervisar y autorizar proyectos de inversión extranjera.
Bajo la autoridad de Laureano Ortega Murillo estarán el presidente del Banco Central de Nicaragua; el ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific); y el director ejecutivo de la Comisión Nacional de Zonas Francas. La Comisión, tendrá entre sus funciones resolver las solicitudes de inversiones extratégicas, ejercer las funciones de gobernanza, y presentar para la aprobación de la Presidencia de la República mecanismos para la promoción, facilitación y fomento de la inversión extranjera, según lo dispuesto por el veterano dictador sandinista.
La aprobación de esta ley se enmarca en una serie de reformas impulsadas por la dictadura Ortega - Murillo, orientadas a legalizar el control político y económico que ya ostentan y ejercen de manera abusiva.
La inversión a la medida de la dictadura
Durante el simulacro de debate, el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez defendió la norma, asegurando que está orientada a fomentar la inversión. Dijo que no es simplemente una ley destinada a promover y facilitar la inversión extranjera directa, ya que el incentivo a la inversión interna si "ser candil de la calle".
"No se trata de abrir nuestras puertas a los inversionistas extranjeros a expensas de los nacionales; hemos trabajado bien con los inversionistas nacionales y ese mismo compromiso se aplicará también a los extranjeros", agregó.
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No estamos interesados en "inversionistas de maletín o aquellos que incluso puedan ser financiados por la narcoactividad, el crimen organizado o el blanqueo de capitales (...) Estamos interesados en que sean capitales lícitos y que las inversiones se establezcan en Nicaragua respetando las reglas de nuestro orden jurídico nacional", subrayó.
Las nuevas reglas para los inversionistas
Uno de los aspectos más relevantes de la ley es el establecimiento de un registro obligatorio de todas las inversiones extranjeras en Nicaragua, y establece los los derechos y las obligaciones de los inversionistas extranjeros en Nicaragua. El encargado de supervisar que eso se cumpla será el Mific.
Ortega ordenó que el Mific se ocupe de "facilitar" la implementación de un modelo de gestión que concentre y simplifique la tramitología del registro de inversiones y su formalización empresarial.
Analistas consideran que lejos de incentivar la llegada de capital externo, esta ley podría ahuyentar a los capitales ya que la figura de Laureano Ortega Murillo es la máxima representación del modelo dinástico instaurado en Nicaragua y su principal nexo con Rusia, Bielorrusia, China e Irán .