Ministro de Exteriores de España: "Es difícil tener un diálogo en estos momentos" con Daniel Ortega
España mantiene su posición de apoyo a las sanciones de la Unión Europea al régimen Ortega-Murillo, así como el ofrecimiento de la nacionalidad española a todos aquellos a los que les han aplicado la infame medida represiva
- marzo 07, 2024
- 02:22 AM
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El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, aseguró este miércoles que la posición del gobierno de Pedro Sánchez sobre Nicaragua es "clara", apoyando las sanciones impuestas por la Unión Europea u ofreciendo la nacionalidad española a aquellos convertidos en apátridas por el régimen de Daniel Ortega, con el que reconoció es "difícil" entablar un diálogo en estos momentos.
"Es difícil tener un diálogo en estos momentos, lo hablo con muchos colegas de la región y también con colegas europeos. Por el momento, no vemos que haya respuesta a lo que a nosotros nos gustaría", afirmó a EFE el ministro, tras ser preguntado si mantienen conversaciones con el régimen de Ortega.
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Albares, que se encuentra de visita oficial en Panamá, explicó que, al final, España quiere mantener "las mismas buenas relaciones con todos los países de América Latina", y estas deben estar basadas en los valores comunes, que son "el respeto a los derechos humanos y a la democracia".
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se ha acentuado tras las controvertidas elecciones generales del 7 de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato y cuarto consecutivo, con sus principales contendientes en prisión o en el exilio.
En los últimos años, el régimen de Ortega se ha centrado en afianzar el control de poder para lo cual ha desplegado una agresiva estrategia de persecución a la disidencia y de toda voz crítica por medio de cárcel, destierro, exilio forzado y despojo de nacionalidad.
ESPAÑA MANTIENE APOYO A LAS SANCIONES Y A LOS APÁTRIDAS
En febrero del año pasado, el régimen deportó a 222 presos políticos, a los que el Gobierno español ofreció la nacionalidad, una posibilidad que se extendió también a otros 94 nicaragüenses -la mayoría ya exiliados- a los que se les declaró ese mismo mes "traidores a la patria", retirándoles la ciudadanía.
Al menos 200 nicaragüenses declarados apátridas por el régimen han aceptado la oferta del Gobierno español, según declaraciones recientes del socialista Pedro Sánchez.
"Nuestra posición es clara. Hemos apoyado las sanciones (contra Nicaragua) a nivel de Unión Europea, hemos ofrecido la nacionalidad española a todos aquellos nicaragüenses que tienen esa pena infamante de retirada de la nacionalidad", dijo Albares.
En este sentido, anotó que se reunió recientemente en Madrid con los escritores nicaragüenses exiliados Sergio Ramírez y Gioconda Belli, que ya han recibido la nacionalidad española.
"A todos ellos les expreso nuestra total solidaridad", remarcó.
EL SICA Y LA INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA
Refiriéndose a la región, el ministro español mostró su "preocupación" por la situación en el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) , que no cuenta con secretario general desde el pasado noviembre tras la renuncia del abogado nicaragüense Werner Isaac Vargas Torres, cuyo mandato finalizaba en 2026, y la falta de acuerdo para un sustituto, entre ellos el candidato del régimen de Ortega.
"Cada vez que vemos que el SICA se paraliza o que se obstaculiza, evidentemente para España eso es siempre una fuente de preocupación", subrayó Albares, que recordó que apoyan al SICA financieramente y lo que realmente desean es que "pueda avanzar", ya que en Centroamérica, "donde los estados están tan estrechamente interrelacionados, la integración subregional es la clave para el desarrollo".
El SICA, fundado en 1991, está integrado por Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Honduras, Belice y República Dominicana como miembros de pleno derecho, mientras que España, México, Estados Unidos y otros países tienen la categoría de observadores.
EL SALVADOR Y BUKELE
Sin abandonar Centroamérica, Albares no quiso polemizar sobre los ataques verbales del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, durante su discurso la noche electoral del pasado 4 de febrero, en el que tras autoproclamarse vencedor por rotunda mayoría en los comicios, sin esperar a los resultados oficiales, arremetió contra la prensa española, entre otros, por cuestionar el estado de la democracia en el país.
"Nosotros queremos tener las mejores relaciones posibles con todos los países hermanos de América Latina. Más allá de gobernantes o de elecciones están los pueblos, y los pueblos de América Latina, todos ellos, por supuesto el pueblo de El Salvador, es un pueblo hermano del español", dijo Albares.
Aún así, el ministro recordó que siempre defenderán los intereses españoles. "Que a nadie le quepa ninguna duda: el Gobierno de España va a defender los intereses de España, las empresas españolas y los medios de comunicación españoles o su libertad de expresión".
Bukele se convirtió el mes pasado en el primer presidente en ser reelegido en El Salvador desde que el país entró en democracia, a pesar de la prohibición constitucional de la reelección inmediata, una victoria impulsada por su "guerra contra las pandillas" bajo un régimen de excepción, con más de 76.000 personas capturadas, todas acusadas de ser pandilleros o colaboradores de dichas bandas.
Sin embargo, organizaciones nacionales y extranjeras han denunciado violaciones a los derechos humanos durante el régimen de excepción y han señalado que la cifra de reos muertos en custodia estatal ascienden a más de 200, además de unos 23.000 detenidos de forma arbitraria "completamente inocentes".
FUENTE: EFE