Tercer día de diálogo, tercer día de lo mismo ¿Qué esperar?
Hay una presión fuerte por lograr acuerdos en el menor tiempo posible y ese punto de agenda es innegociable. Sobre Ortega penden fuertes amenazas de sanciones y a estas alturas ya debe haber hecho una relación de costos – beneficios de mantenerse por la fuerza en el poder.
Después de tres sesiones, el diálogo nacional no da señalesde avanzar en los temas medulares para resolver la crisis del país, y menosaún, está lejos de satisfacer las demandas de la población que giranbásicamente sobre tres puntos: libertad para los reos políticos, eleccionesadelantadas, limpias y justas, desmantelamiento del cuerpo de paramilitaresapoyados por la Policía Nacional.
En una especie de mundo paralelo, el gobierno mantiene laintimidación a la población sacando a la Policía Nacional a las calles paraapagar cualquier intento de protesta, lo cual ha tenido un efecto contrario, yaque este viernes estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA) hicieronuna protesta en las instalaciones de esa universidad, enviando un mensajedirecto al gobierno de que en cualquier momento se podría perder el miedo desalir a las calles.
Por otro lado, los indicadores económicos no muestran signos de recuperación y cada día se siente el deterioro de la situación, sobre todo cuando el gobierno y la Asamblea Nacional que responde totalmente al ejecutivo, aprobaron dos reformas, una a las pensiones y otra reforma tributaria que busca sacar liquidez de la economía, golpeando a las empresas de todos los tamaños.
LEA: Ortega cerrado con mediadores y garantes
Sin embargo, pese a todo, los equipos negociadores, siguentrabados en formalidades sobre el funcionamiento del mismo. Uno de los puntosque lo estancaron esta semana fue el de aceptar la participación deobservadores y garantes internacionales, lo cual no ha sido aceptado por elgobierno.
Hay que destacar que unas semanas antes de iniciar eldiálogo, el gobierno se reunió con representantes de Estados Unidos, laOrganización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea, quienes una vezque se anunció el inicio de las conversaciones, dieron su visto bueno sinmayores comentarios, lo cual hace prever que si bien están atentos aldesarrollo del mismo, le siguen dando el beneficio de la duda.
GOLPE BAJO
Más allá de las negociaciones, el gobierno todavía sigue conun doble juego y no muestra voluntadpara resolver los problemas del país.
1. Este miércoles 27 de febrero, aprobaron en lo general la reforma a la Ley de Concertación Tributaria, la que si bien todavía no es Ley de la República, sus efectos en la economía ya se están sintiendo puesto que los principales productos de consumo básico se han empezado a disparar. Lo cierto es que no ha habido una campaña desde el gobierno para explicar, lo cual ha desatado toda una ola de especulaciones.
LEA: La receta fiscal de Ortega que hundirá al país, está en marcha
2. Por otrolado, si bien el gobierno envió a sus casas a cien presos políticos, estos semantienen como prisioneros bajo régimen de casa por cárcel, sin podermovilizarse libremente, ni salir del país, además de reportarse regularmente enla Policía. Pero diversas organizaciones de derechos humanos han denunciado queen las cárceles todavía se encuentran alrededor de 500 detenidosinjustificadamente, todos ellos sin la garantía del debido proceso y sufriendocondiciones inhumanas. Cada día las fuerzas policiales hacen redadas endiferentes ciudades del país, por lo que el números sobre presos políticossiempre es variable.
3. En estecontexto difícilmente se puede hablar de normalidad. Los establecimientossiguen sin ver llegar clientes, los niveles de endeudamiento empiezan a ser unproblema para el sistema financiero, según lo reportó el gobierno en su últimoinforme financiero, cortado a diciembre de 2018. Fuentes del sistema financieronacional han expresado una profunda preocupación dado que no hay mejoría en losindicadores más importantes de la banca, la cartera morosa, la cual se haincrementado de forma considerable.
4. En ungiro atípico de su forma de actuar, pidió hasta este próximo lunes 4 de marzopara dar una respuesta alrededor de los garantes internacionales. Es atípicopuesto que su posición, a parte de expresarla en las plazas, sus respuesta esinmediata. En esta ocasión no cerró la posibilidad y pidió un plazo, lo cualindica que ya no estamos frente a alguien que tiene la correlación de fuerzas asu favor.
5. Eldiálogo se desarrolla en sesiones diarias, lejos de los focos públicos, lo cualpuede marcar el paso para lograr acuerdos en un tiempo corto. Eso plantea unaventaja para el gobierno quien negocia sin la presión de la opinión pública. Noobstante para la oposición sí hay una presión, ya que la población les demandatransparencia en los temas que se abordan, lo cual eventualmente los puededejar sin representatividad, ya que, según afirman, existe un acuerdo deconfidencialidad. Algo que la ciudadanía no está dispuesto a acepta por muchotiempo.
6. Una de las principales molestias es que se ha permitido el ingreso de medios oficialistas a las sesiones de trabajo, no así a medios independientes, quienes tuvieron que esperar todo el día para obtener una reacción o imágenes oficiales. La Alianza Cívica se mantuvo en su posición de respetar el acuerdo de confidencialidad.
LEA: Tajani advierte: “Si no hay resultados concretos, llegarán las medidas”
Pero más allá de todo lo que se esté hablando en el diálogo como fuera de él, queda claro que hay una presión fuerte por lograr acuerdos en el menor tiempo posible, y ese punto de agenda es innegociable. Sobre Daniel Ortega, penden fuertes amenazas de sanciones, y a estas alturas ya debe haber hecho una relación de costos beneficios de mantenerse por la fuerza en el poder.
Nota: El presente artículo es responsabilidad exclusiva de su autor. La sección Voces es una contribución al debate público sobre temas que nos afectan como sociedad. Lo planteado en el contenido no representa la visión de Despacho 505 o la de su línea editorial. La publicación no significa que este medio valide los argumentos o considere las opiniones como cierta.
