Joven nicaragüense asesinado en México cumple dos meses en una morgue
Hoy se cumplen 60 días del asesinato a tiros en Reynosa, México de Wilder Rafael Martínez Valladares, un migrante nicaragüense de 19 años que intentaba llegar a Estados Unidos. Desde Wiwilí, Jinotega, sus padres no han podido recaudar el dinero suficiente para la repatriación de su hijo y urgen ayuda “para que no sea enterrado lejos como un desconocido”.
Josué Martínez Rodríguez y su esposa, Eva María Valladares, una pareja de campesinos que habitan en la comunidad Las Vueltas del Kilambé del municipio de Wiwilí aún no han podido completar el dinero suficiente para cubrir los gastos de la repatriación.
El cuerpo de Wilder permanece en la morgue del Servicio de Médico Forense (SEMEFO), de Reynosa.
“Al empezar a realizar las gestiones logré establecer contacto con una funeraria de México que me cobra 5,600 dólares por traerme el cadáver. Gracias a la ayuda de personas que han aportado su granito de arena, únicamente me falta recolectar 600 dólares y mi esperanza es que esta semana logre depositar el total del dinero que me están cobrando”, explicó el padre de 39 años.
Para aportar a la causa de la repatriación de Wilder se habilitó una cuenta en Banpro número 10022310054101.
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La pareja confía en que, de conseguir el dinero, los restos de su hijo podrían llegar a Jinotega a inicios de septiembre.
UNA MASACRE
Wilder Rafael Martínez Valladares quería llegar a Estados Unidos para ayudar a su familia a pagar deudas. El 18 de mayo salió de su casa en una recóndita comunidad del municipio e Wiwilí, en Jinotega, y tras un mes de viaje por pasos irregulares hasta el borde fronterizo entre México y Estados Unidos fue asesinado a tiros.
Era el segundo viaje como migrante que emprendía Wilder Rafael Martínez Valladares. Había estado en Costa Rica buscando mejores oportunidades de vida a Costa Rica, pero en diciembre del 2020 decidió regresar a la comunidad La Vuelta de Kilambé, perteneciente al municipio de Wiwilí, en el departamento de Jinotega, donde habitaban con sus padres.
“Él decidió venirse de Costa Rica luego de los desastres causados por los huracanes Eta e Iota, y al llegar y percatarse que las tormentas y deslaves habían destruido las tres manzanas de café que teníamos, me dijo que iba a descansar unos días para después migrar a Estados Unidos en busca de trabajo, para ayudarme a pagar las deudas contraídas tras las pérdidas de las cosechas de café”, relató el papá a DESPACHO 505.
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Pese a que la masacre en México ocurrió en horas del mediodía del 19 de junio, en la casa de los Martínez Valladares se enteraron cuatro días más tarde. Nadie les avisó, el día 23 de junio “cuando los medios de comunicación difundieron imágenes de las víctimas que se desplomaron sobre las calles de Reynosa reconocimos su cuerpo”, contó su padre.
Eva María Valladares, la madre del joven “desde ese momento quedó traumada” y el principal sufrimiento es la incertidumbre sobre la repatriación del cadáver. Piden que las personas que puedan ayudarlos le contacten al número de teléfono 89843055.



