
«Lo que hice en 2018 no lo hizo usted ni su Policía»: palestino, padre de acusado por asesinato de universitario, denuncia una pasada de cuentas del régimen
El palestino Osama Hefzi Mohammad Abu Shihab, padre de uno de los tres acusados del asesinato del universitario Yasser Sair Mongrío Guido en León, ha comenzado a revelar detalles de lo que denuncia como una salida forzada de Nicaragua después de entregar a su hijo a las autoridades. En una carta pública dirigida al canciller Valdrack Jaentschke, el hombre, nacionalizado nicaragüense, denuncia que lo despojaron de su pasaporte, cédula de identidad y licencia de conducir, y que ahora lo acusan de «traidor».
En la carta, el palestino expresa su indignación por el trato recibido y le echa en cara al canciller los favores que asegura haber prestado durante 2018, cuando la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo reprimió las protestas ciudadanas. Abu Shihab, al menos de momento, no revela qué hizo ni cuáles fueron sus vínculos con el régimen, pero se atribuye servicios que ahora le reclama al canciller. «Lo que hice por Nicaragua en 2018 no lo hizo usted ni su Policía», le reprocha.
No es la única referencia a su pasado de lealtad al régimen. En el documento publicado en su perfil de Facebook insiste en que las autoridades deberían conocer su trayectoria y las responsabilidades que asegura haber asumido durante 2018, «¿Con qué fundamento se permitió llamarme traidor? ¿Acaso conoce usted todo lo que hice por Nicaragua? ¿Estuvo usted en mi lugar en 2018? ¿Sabe usted lo que arriesgué y lo que defendí?», cuestiona.
El hombre asegura que estuvo presente cuando otros no estaban y que existen personas capaces de dar testimonio de sus actuaciones. «Yo estuve presente cuando muchos otros no estaban. Defendí a Nicaragua y asumí responsabilidades que usted no puede borrar con una acusación», sostiene.
El régimen lo denunció como traidor ante Jordania
Abu Shihab relata que, después de entregar voluntariamente a su hijo, Eamy Osamah Hefziabu Shehab Reyes, a las autoridades nicaragüenses, solicitó ayuda por su situación. Al no obtener respuesta, recurrió al embajador de Jordania, una gestión que, según denuncia, terminó convirtiéndose en motivo para que lo acusaran de traición.
«¿Acaso pedir ayuda al embajador de mi otro país significa que soy un traidor a Nicaragua? ¿Qué debía hacer? ¿Quedarme en silencio y no buscar ayuda para mi hijo?», cuestiona.
El palestino responsabiliza directamente a Valdrack Jaentschke de retirarle todos los documentos nicaragüenses sin ofrecerle explicaciones ni permitirle defenderse. «¿Con qué autoridad decidió quitarme mi pasaporte nicaragüense, mi documento de identidad y mi licencia de conducir, sin darme una explicación clara, sin escucharme y sin siquiera hacerme una pregunta?», reclama.
El hombre también asegura que fue obligado a abandonar Nicaragua, aunque no detalla las circunstancias de su salida ni aclara si las autoridades le revocaron formalmente la nacionalidad.
«No acudí al embajador jordano para traicionar a Nicaragua, sino porque necesitaba que alguien me escuchara cuando las instituciones nicaragüenses no respondían a mis solicitudes», expresa.
También cuestiona que desde Nicaragua se hayan enviado comunicaciones al Ministerio de Relaciones Exteriores de Jordania en las que lo califican de traidor, acusaciones que considera falsos y que exige sean respaldados con pruebas.
«Yo no aceptaré que se me condene sin pruebas ni que se borre mi historia con una sola palabra: traidor», exige.



