EE. UU. acusa a mineras chinas instaladas en Nicaragua de empujar la minería ilegal hacia Costa Rica

La Embajada de Estados Unidos en Costa Rica acusó a las empresas mineras chinas que operan en Nicaragua, bajo el amparo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, de imponer condiciones abusivas a los mineros artesanales. Según Washington, estas prácticas están empujando a un número creciente de nicaragüenses a cruzar la frontera sur para extraer oro ilegalmente en territorio costarricense.

«La minería china en Nicaragua implica un costo para Costa Rica», advirtió la representación diplomática estadounidense en una publicación en su cuenta oficial de X, en la que vinculó las operaciones de las compañías chinas con la creciente presión que ejerce la minería ilegal sobre la frontera entre ambos países. «

Empresas mineras chinas en Nicaragua suelen emplear tácticas abusivas, como obligar a los mineros artesanales a vender su oro por debajo del precio de mercado», señaló la Embajada al explicar las condiciones que, según Washington, están llevando a los güiriseros nicaragüenses a buscar oro al otro lado de la frontera.

«Como resultado de estas tácticas coercitivas de las empresas mineras chinas, cada vez más mineros nicaragüenses cruzan la frontera para ingresar a Costa Rica y extraer oro ilegalmente», agregó.

Washington expresó además su respaldo a las autoridades costarricenses para contener la minería ilegal y los movimientos transfronterizos asociados a esta actividad. «Esta actividad ilegal ejerce una presión creciente en la frontera norte de Costa Rica. Estados Unidos respalda a Costa Rica en la protección de su frontera y en la lucha contra la minería ilegal y el tránsito fronterizo ilegal vinculado a esta actividad», concluyó la Embajada.

Crucitas, el conflicto que enfrenta a Costa Rica y Nicaragua

La crisis de la minería ilegal en Crucitas llevó a la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, a visitar la zona fronteriza el pasado junio, acompañada por diputados oficialistas y de oposición, para constatar los daños ambientales y los problemas de seguridad provocados por la extracción clandestina de oro.

La visita fue interrumpida por una fuerte detonación. «Esto está salido de control», advirtió Fernández, quien pidió a los diputados aprobar una reforma que permita regular la explotación del oro en Crucitas. La propuesta de autorizar la minería a cielo abierto ha encontrado resistencia entre las bancadas de oposición por sus posibles consecuencias ambientales.

En febrero de 2026, el ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Mario Zamora, expuso denunció ante la Asamblea Legislativa que empresas mineras chinas establecidas en Nicaragua compraban oro extraído ilegalmente en territorio costarricense.

El funcionario explicó que la actividad ilegal se había extendido desde unas 900 hasta aproximadamente 3.000 hectáreas en la zona fronteriza, incluida el área conocida como Las Conchuditas.

Costa Rica llevó la denuncia a la OEA

La preocupación por el avance de la minería ilegal también llegó a la Organización de los Estados Americanos (OEA).

El pasado 2 de octubre, durante una reunión de cancilleres en la que se abordó la crisis política de Nicaragua, la viceministra costarricense de Asuntos Multilaterales, Adriana Bolaños, advirtió sobre las consecuencias de la explotación ilegal de oro en la seguridad de su país.

La diplomática señaló que la actividad involucra una cadena que comprende la extracción, el transporte de insumos, el procesamiento, la comercialización y los movimientos financieros asociados.

Bolaños vinculó estas operaciones con el crimen organizado transnacional y advirtió sobre sus consecuencias ambientales y para la seguridad de las comunidades fronterizas.

Costa Rica ha insistido en que la crisis nicaragüense tiene efectos que van más allá de la situación política interna del país, particularmente en materia migratoria, ambiental y de seguridad.

La expansión de las mineras chinas bajo Ortega y Murillo

Las acusaciones estadounidenses se producen mientras la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo continúa ampliando las concesiones mineras a empresas de capital chino.

Una investigación de la organización ambientalista Fundación del Río documenta que el régimen sandinista ha cedido entre 2021 y junio de 2026 concesiones mineras en 84 lotes a 22 empresas chinas que ocupan 1.277.389,38 hectáreas en concesiones mineras, lo que representa el 10 % del territorio nicaragüense, que incluyen áreas protegidas y territorios indígenas y/o afrodescendientes.

Entre las compañías beneficiadas figura Thomas Metal Sociedad Anónima, a la que se habían otorgado más de 228.000 hectáreas en concesiones, según los datos recopilados por Fundación del Río.

La expansión del negocio minero en Nicaragua también está en la mira de Washington. En abril de 2026, el Departamento del Tesoro anunció sanciones contra dos hijos de Ortega y Murillo, un viceministro y otros siete funcionarios por su vinculación con el negocio minero y las operaciones de empresas chinas en Nicaragua.

Las exportaciones mineras de Nicaragua ascendieron a 2.009,2 millones de dólares en 2025, lo que significó un incremento del 44,4 % respecto a 2024 (cuando se exportaron 1.391,6 millones de dólares), según el informe anual del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) y los datos del Banco Central.

El oro en bruto se consolidó como el principal producto de exportación de Nicaragua, con ingresos por 1.971 millones de dólares, equivalentes al 22,7 % del total exportado, y un volumen de 19,9 toneladas métricas, lo que marcó un hito histórico, según datos oficiales.