
Un petrolero con bandera de Nicaragua sufre un ataque con dron en Oriente Medio
Un petrolero con bandera de Nicaragua sufrió un ataque con dron este domingo 11 de octubre frente a las costas de Omán, en Oriente Medio. La Embajada de India en ese país identificó la embarcación como el MT Petro Dolphin y reportó que dos de los 11 marinos indios a bordo permanecen desaparecidos.
El buque estaba anclado frente al puerto de Sohar cuando ocurrió el ataque, según informó el ministro de Puertos, Transporte Marítimo y Vías Navegables de India, Sarbananda Sonowal. Nueve de los tripulantes indios fueron rescatados y estaban a salvo, mientras la Guardia Costera local mantenía la búsqueda de los otros dos.
La embajada informó de que mantiene contacto continuo con las autoridades competentes. Los comunicados consultados no identifican a los responsables del ataque.
El caso abre interrogantes sobre el registro del petrolero. El medio especializado The Maritime Executive señaló que su ficha en Equasis, una base internacional de información marítima, sugiere que utiliza falsamente la bandera nicaragüense.
Según esa publicación, la embarcación fue construida en 2004 y sus propietarios y operadores son de Emiratos Árabes Unidos. El señalamiento plantea una posible conexión con la denominada flota fantasma del petróleo, en la que se ha documentado el uso irregular del pabellón nicaragüense. Hasta ahora, sin embargo, no se ha establecido que el Petro Dolphin forme parte de esa red ni que transporte hidrocarburos sujetos a sanciones.
La bandera de Nicaragua bajo la lupa
Una investigación de Bellingcat documentó que una organización privada denominada Nicaragua International Aquatica Transportation Administration (NIATA) ofrecía certificados marítimos utilizando el nombre de Nicaragua.
El seguimiento permitió establecer vínculos de ese registro con el empresario marítimo Suniel Kumar Sharma y encontró un certificado emitido para el Al Jafzia, un petrolero sancionado e identificado como integrante de la flota fantasma. Estas embarcaciones son utilizadas para mantener el comercio de petróleo sujeto a restricciones internacionales mediante cambios de bandera, documentación irregular y otras prácticas que dificultan su seguimiento.
Bellingcat recogió que Nicaragua no había autorizado a ninguna organización para emitir registros de bandera en su nombre, según la información de la Organización Marítima Internacional (OMI) disponible al momento de la investigación. Las autoridades nicaragüenses no respondieron a sus consultas sobre NIATA.
La investigación no aportó pruebas de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo hubiera autorizado esas operaciones o participado directamente en la expedición de los certificados.
El uso falso de la bandera nicaragüense ha adquirido una dimensión mayor. La firma de inteligencia marítima Windward contabilizó, a partir de datos de la OMI, 57 buques que reclamaban falsamente ese pabellón al cierre del tercer trimestre de 2026. La cifra corresponde a embarcaciones con bandera falsa y no implica que todas estén sancionadas.
El ataque al Petro Dolphin vuelve a colocar ese sistema de registros bajo escrutinio por su posible conexión con la flota fantasma con bandera de Nicaragua.


