
La OEA insta a una “acción colectiva” tras el demoledor informe de la ONU sobre la dictadura en Nicaragua
La reacción internacional tras la presentación del informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) sobre Nicaragua comenzó a escalar en el terreno diplomático. El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin llamó a los gobiernos del hemisferio a emprender una “acción colectiva” urgente para frenar el desmantelamiento de las instituciones democráticas en el país.
El pronunciamiento llega días antes de la reunión de cancilleres de la OEA, prevista para finales de este mes, donde el Secretario General impulsa la adopción de medidas drásticas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que incluyen sanciones financieras coordinadas y severas restricciones de viaje.
Llamado a la Carta Democrática Interamericana
El secretario general de la OEA respaldó las conclusiones de Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU, quien denunció la captura absoluta de las instituciones, la aniquilación del espacio cívico y el uso sistemático de confiscaciones judiciales en Nicaragua.
“Los hallazgos presentados por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos sobre el desmantelamiento de las instituciones democráticas y el Estado de derecho en Nicaragua exigen nuestra atención y acción colectiva”, aseveró el alto representante del organismo interamericano.
Ramdin enfatizó que la crisis nicaragüense atañe a toda la región y apelo a los instrumentos legales vigentes del continente: “La defensa de la democracia es una responsabilidad compartida en las Américas. Los principios consagrados en la Carta Democrática Interamericana nos llaman a actuar colectivamente para defender las instituciones democráticas, las libertades fundamentales y los derechos del pueblo nicaragüense. La urgencia es clara”.
Hacia un cerco financiero
El respaldo de la OEA al reporte de las Naciones Unidas le da un nuevo impulso político a la cumbre ministerial que se celebrará a finales de septiembre.
En los últimos días, la Secretaría General del organismo ha reafirmado que la diplomacia tradicional basada únicamente en declaraciones resulta insuficiente frente a la radicalización del régimen.
Por ello, la estrategia que se busca consensuar entre los cancilleres apunta a golpear el oxígeno financiero de la dictadura. Entre las herramientas que estarán sobre la mesa destacan el bloqueo de acceso a líneas de crédito en multilaterales y la adopción de restricciones comerciales y financieras de mayor alcance, en sintonía con las advertencias de actores clave como Estados Unidos.



