Enfermero hallado muerto en Masaya fue asesinado; intentaron simular un suicidio
El enfermero Víctor Manuel Aguirre Calero, de 36 años, encontrado muerto cinco días después de haber sido reportado como desaparecido en el municipio La Concepción, Masaya, fue asesinado por estrangulamiento. Después del crimen, el o los responsables colocaron un mecate alrededor de su cuello y lo ataron a un árbol para intentar hacer creer que se había quitado la vida, según confirmó este sábado la Policía.
La versión de un suicidio quedó descartada tras las investigaciones sobre la muerte de Aguirre Calero, cuyo cuerpo fue localizado el miércoles en un predio montoso del barrio Luis Alfonso Velásquez, en la comarca San Juan, municipio de La Concepción.
La Policía informó que Aguirre Calero murió por asfixia mecánica por estrangulamiento y que la escena en la que fue encontrado su cuerpo había sido un montaje.
Según la información policial, la víctima fue atado a la rama de un árbol situada a menos de dos metros del suelo. Ese elemento despertó dudas sobre la hipótesis de un suicidio y las investigaciones terminaron por establecer que fue víctima de un homicidio.
No hay detenidos
Aguirre Calero había sido reportado como desaparecido desde el viernes 4 de septiembre. Ese día recibió su pago y después su familia perdió todo contacto con él.
Durante cinco días no se conoció su paradero. La búsqueda terminó cuando su cuerpo fue localizado en el predio montoso de la comarca San Juan.
El enfermero tenía ocho años de trabajar en el Hospital Regional Santiago, de Jinotepe, Carazo, aunque residía en el municipio de La Concepción, en Masaya, doden la noticia de su desaparición y muerte causó consternación.
La Policía no ha informado hasta ahora quién o quiénes son los responsables del crimen ni si existen personas detenidas.
El crimen de Aguirre Calero se suma a una sucesión de hechos violentos reportados en las últimas semanas en distintos puntos de Nicaragua. Las autoridades han abordado estos crímenes como casos aislados y no han reconocido públicamente que respondan a un incremento general de la criminalidad.
Expertos independientes, sin embargo, han advertido sobre el aumento de hechos violentos y la necesidad de analizar el fenómeno más allá de las estadísticas y versiones oficiales. En las últimas semanas se han conocido asesinatos múltiples, ataques armados y otros crímenes en departamentos como Jinotega, León, Matagalpa y Masaya. Algunos de ellos han ocurrido en circunstancias particularmente violentas y han dejado varias víctimas, alimentando la preocupación por la situación de seguridad en Nicaragua.



