Prisión perpetua para el hombre que asesinó a su pareja tres días después de ser deportado de Estados Unidos

Walter Ramón Martínez Trujillo fue condenado a prisión perpetua revisable por el femicidio de su pareja, María Celeste Meza Valle, de 30 años, a quien asesinó con múltiples heridas de arma blanca la noche del pasado 9 de junio, en una habitación de un auto hotel de Masaya.

La sentencia fue dictada este 24 de agosto por la jueza Jenny García Velásquez, titular del Juzgado de Distrito Penal Especializado en Violencia de Masaya. Martínez deberá cumplir la condena en el Sistema Penitenciario de Granada.

El acusado, de 34 años, confesó el crimen ante la jueza el pasado 24 de julio. En pleno juicio, solicitó la palabra para admitir los hechos después de escuchar las declaraciones de siete agentes de Policía que participaron en la investigación y de tres civiles, entre ellos Rito Agustín Meza, de 63 años, padre de la víctima.

Martínez cometió el crimen tres días después de haber sido deportado de Estados Unidos, donde permaneció durante cuatro años.

Según lo expuesto durante el proceso judicial, desde Estados Unidos llamaba por teléfono a María Celeste y la acusaba de engañarlo. Tras regresar a Nicaragua, planificó llevarla la noche del 9 de junio al auto hotel Momentos Diferentes para asesinarla. Para ello, ocultó dos cuchillos.

Dos testigos que se encontraban en el establecimiento, situado en el kilómetro 43,3 de la carretera que conecta Masaya con Tipitapa, declararon que la pareja llegó aproximadamente a las ocho de la noche en un taxi blanco, con placa M 12654, conducido por Martínez.

Ambos ingresaron en la habitación número seis. Unas dos horas después, el administrador y otro testigo escucharon a María Celeste pedir ayuda. Cuando se acercaron para comprobar qué ocurría, Martínez se negó a abrirles la puerta, por lo que tuvieron que forzarla.

Al entrar, encontraron al agresor ensangrentado y a la víctima en el baño, con múltiples heridas provocadas con los dos cuchillos que fueron encontrados en la escena del crimen.

Los testigos intentaron retenerlo, pero Martínez se puso el pantalón y huyó del establecimiento en el taxi, derribando el portón de entrada. Posteriormente abandonó el vehículo a la orilla de la carretera hacia Tipitapa y fue detenido por la Policía.