La dictadura Ortega y Murillo «coquetea» al dictador Kim Jong-un como aliada de Nicaragua

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo volvió a exhibir sus vínculos con la dictadura de Kim Jong-un, por la conmemoración de los 47 años de relaciones diplomáticas entre Nicaragua y Corea del Norte, una alianza política que la dictadura ha mantenido como parte de su estrategia de acercamiento a regímenes autoritarios enfrentados con Estados Unidos.

En un mensaje dirigido al líder norcoreano, Ortega y Murillo reivindicaron la relación bilateral y expresaron su disposición a profundizar la cooperación entre ambos países, bajo la premisa de soberanía, autodeterminación y rechazo a la injerencia extranjera.

«Querido compañero Kim Jong Un, reiteramos nuestra voluntad de continuar fortaleciendo y profundizando nuestras relaciones bilaterales, ampliando los espacios de cooperación y solidaridad entre nuestros gobiernos, partidos y pueblos», indica la carta enviada por los dictadores.

En julio, Kim Jong-un envió un mensaje a Ortega y Murillo para felicitarlos por el 47 aniversario del triunfo de la revolución sandinista.

Ahora, el régimen nicaragüense devuelve el gesto político con una carta en la que presenta a Corea del Norte como un país hermano y reivindica el legado de Kim Il Sung y Kim Jong Il, fundador y antiguo dirigente de la dictadura norcoreana.

Una alianza que Ortega retomó al volver al poder

Las relaciones entre Nicaragua y Pyongyang comenzaron el 21 de agosto de 1979, apenas un mes después del triunfo de la revolución sandinista. Fueron interrumpidas en 1990, tras la derrota electoral de Ortega frente a Violeta Barrios de Chamorro, y restablecidas en 2007, cuando retornó al poder.

Desde entonces, el régimen Ortega-Murillo ha reconstruido los vínculos políticos con Corea del Norte y los ha incorporado a su red de relaciones con gobiernos considerados aliados frente a Washington.

A comienzos de agosto, la Embajada de Nicaragua en Pyongyang realizó una visita a la Exposición Internacional de la Amistad, un complejo donde se exhiben regalos entregados durante décadas a los dirigentes norcoreanos. La actividad fue presentada como parte de las celebraciones por el aniversario de las relaciones diplomáticas.

Tanto Nicaragua como Corea del Norte mantienen relaciones estrechas con Rusia y han convertido el rechazo a Estados Unidos y a las presiones internacionales en uno de los ejes de su política exterior.

En la carta, Ortega y Murillo insistieron en la defensa de un orden internacional basado en la “paz, soberanía, justicia y respeto entre las naciones”, un lenguaje que el régimen utiliza habitualmente para cuestionar las sanciones y críticas internacionales contra la dictadura sandinista.

En los últimos años, Nicaragua ha ampliado sus relaciones con regímenes autoritarios como Rusia, China, Irán, Venezuela, Cuba y Corea del Norte; y ha incrementado su discurso confrontativo contra Estados Unidos y países europeos.