Declaran culpable al acusado del crimen La Reina Mengueña en Chontales, piden 25 años de cárcel

Las últimas imágenes conocidas de «La Reina Mengueña» con vida la muestran caminando herida por una calle de Santo Domingo, Chontales, mientras buscaba ayuda tras ser atacada con una navaja. Grabada por una cámara de seguridad la madrugada del crimen, esa secuencia se convirtió en una de las pruebas presentadas en el Juzgado de Distrito Penal de Juicio de Juigalpa y que concluyó con un veredicto de culpabilidad contra Yader Exequiel Fajardo Guido, de 20 años, quien ahora enfrenta una petición fiscal de 25 años de prisión.

La jueza Esperanza Nela Gallardo, titular del Juzgado de Distrito Penal de Juicio de Juigalpa, emitió el fallo de culpabilidad el pasado 28 de julio, al concluir que las pruebas periciales, testimoniales y audiovisuales presentadas por la Fiscalía acreditaban la responsabilidad del acusado en el asesinato de la mujer trans, conocida en Santo Domingo por integrar la barra de aficionados del equipo de béisbol Toros de Chontales.

Durante el debate de la pena, el Ministerio Público solicitó imponer a Fajardo una condena de 25 años de prisión, al sostener que actuó con alevosía y atacó a la víctima durante la madrugada cuando se encontraba en estado de indefensión.

De acuerdo con la acusación fiscal, el crimen ocurrió a las 2:45 de la madrugada del 25 de mayo. Por causas que no fueron establecidas durante el juicio, Fajardo atacó con una navaja a mujer trans, conocida como «La Reina Mengueña» y le provocó heridas en el cuello y en el costado izquierdo del tórax. La víctima murió aproximadamente una hora después como consecuencia de las lesiones.

La investigación establece que la víctima había llegado alrededor de la 1:00 de la madrugada al bar La Casona, ubicado en el barrio Revolución frente al cementerio municipal de Santo Domingo. En el establecimiento coincidió con Fajardo y con una amiga de ambos.

Cuando el local estaba por cerrar, hacia las 2:40 de la madrugada, los tres abandonaron el establecimiento. Según la acusación, la mujer que los acompañaba permaneció en una vivienda cercana donde se celebraba un cumpleaños, mientras Fajardo y la víctima continuaron caminando juntos.

La Fiscalía sostiene que ambos se dirigían hacia la vivienda del acusado y que, cuando se encontraban a unos 50 metros de la Alcaldía Municipal, Fajardo sacó una navaja y atacó a La Reina Mengueña.

Las pruebas incorporadas al juicio indican que la víctima intentó defenderse interponiendo las manos para detener la agresión, por lo que sufrió heridas en los dedos de ambas manos, además de lesiones en el hombro izquierdo, el cuello y el tórax. La herida en el pecho fue la que finalmente le causó la muerte, según la acusación del Ministerio Público.

Además de los testimonios y peritajes, la Fiscalía presentó los registros captados por cámaras de seguridad, entre ellos las últimas imágenes en las que se observa a La Reina Mengueña aún con vida intentando pedir ayuda tras el ataque.

Para la jueza Gallardo, ese conjunto de pruebas fue suficiente para establecer la responsabilidad penal de Fajardo y dictar el fallo de culpabilidad. Con esa resolución, el proceso judicial entró en la etapa de determinación de la pena. La Fiscalía mantiene su petición de 25 años de prisión, al considerar que el acusado actuó con alevosía y aprovechó el estado de indefensión de la víctima. La sentencia será emitida en una audiencia posterior.

Reclaman que no se aplicara la prisión perpetua

Los pobladores de Santo Domingo y usuarios de redes sociales demandaban que la Justicia aplicara la pena de prisión perpetua establecida para los delitos graves que involucren circunstancias de odio, sin embargo en el fallo judicial no se señala ese agravante.

Nicaragua aprobó una reforma constitucional en el año 2021 que faculta a los jueces del país a imponer la pena de prisión perpetua de forma revisable. Esta medida excepcional está diseñada para sancionar crímenes que por su impacto causen conmoción y rechazo en la comunidad, especialmente cuando concurran elementos crueles, degradantes o motivados por el prejuicio hacia la víctima.

Defensores de derechos humanos señalan que el crimen de la Reina Mengueña se suma a un entorno de vulnerabilidad para las personas LGBTI en el país. Organizaciones independientes advierten de un aumento en las muertes violentas y agresiones físicas durante los últimos años, bajo un panorama de subregistro provocado por las limitaciones al trabajo de monitoreo y la tendencia institucional de calificar estos incidentes bajo la figura de delitos comunes.