Rescatistas internacionales inician retiro en Venezuela: Sigue la búsqueda de nicaragüense en La Guaira

El despliegue internacional en Venezuela ha comenzado su fase de cierre. Tras 12 días de operaciones continuas posteriores al doble terremoto del pasado 24 de junio, los contingentes de rescate de alta tecnología iniciaron un retiro paulatino del territorio nacional, bajo el criterio técnico de que las posibilidades de localizar supervivientes en las estructuras colapsadas son prácticamente nulas.

En este escenario de transición operativa se ubica la búsqueda de la nicaragüense Reyna Isabel Balladares Chavarría, de 38 años. Balladares se encontraba hospedada en el cuarto piso de las Residencias Auro, una estructura de ocho plantas situada en el sector costero de Caraballeda, del estado de La Guaira, una de las zonas con mayores índices de destrucción por los sismos.

El protocolo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estipula que la ventana crítica de supervivencia bajo escombros oscila entre los tres y los siete días, período condicionado por la deshidratación severa y las lesiones físicas.

Al superarse este límite, las brigadas especializadas en búsqueda urbana (USAR) dan por concluida la fase de emergencia médica. Un total de 3,681 rescatistas procedentes de 31 países —incluyendo delegaciones de España, Italia, Países Bajos y Estados Unidos— junto con 118 caninos de rastreo, operaron en la región.

Actualmente, solo permanecen equipos reducidos de naciones como México, Catar, El Salvador y Palestina en vías de desmovilización.

El balance de la catástrofe sitúa la cifra oficial en 3,342 personas fallecidas y 16,740 heridos, de acuerdo con los datos recopilados por las autoridades venezolanas. No obstante, el registro de personas desaparecidas se mantiene bajo estimaciones de organismos internacionales y plataformas civiles independientes como Venezuela Reporta, las cuales calculan entre 40,000 y 50,000 con base en el censo de los 190 edificios que sufrieron colapso total generalizado.

Las posibilidades de encontrar vida son mínimas

Al momento del desastre, la nicaragüense Reyna Isabel Balladares Chavarría estaba acompañada por su esposo, el venezolano Carlos Alexander Gutiérrez Olivares, y su hijastro. La familia, residente en Madrid, España, había arribado a Venezuela el pasado 13 de junio para unas vacaciones.

A nivel de terreno en Caraballeda, las operaciones oficiales han pasado a estar bajo la dirección de Protección Civil, el cuerpo de bomberos de Venezuela y componentes de las fuerzas armadas locales.

El enfoque de las tareas ha variado hacia el uso de maquinaria pesada, la remoción de losas de concreto y la recuperación de cuerpos con fines de identificación. Pese al retiro internacional, brigadistas independientes reportaron el uso de drones térmicos en las Residencias Auro, identificando señales sonoras que sugieren actividad en el área correspondiente al cuarto nivel de la edificación siniestrada.

En Nicaragua, los familiares de Balladares gestionan una campaña de recaudación de fondos para costear los pasajes aéreos hacia el país sudamericano, ante el resultado infructuoso de las revisiones realizadas por los parientes del esposo en morgues y centros hospitalarios de La Guaira.

Hasta la fecha, las instituciones del régimen y la Embajada nicaragüense en Caracas no han emitido pronunciamientos públicos o reportes oficiales sobre el estado de la ciudadana ni sobre coordinaciones consulares con las autoridades venezolanas.