Roxy Williams, la niña de Bilwi que nunca renunció al espacio, se gradúa como ingeniera

Roxy Williams, creció en Bilwi, en el Caribe Norte de Nicaragua, soñando con el espacio desde una realidad atravesada por limitaciones, desplazamientos y carencias. Esta semana, esa niña que miraba al cielo desde la periferia social, prácticamente condenada a no aspirar, celebró uno de los logros más importantes de su vida: graduarse como ingeniera con honores en Costa Rica

«Soy la primera ingeniera de mi familia», anunció orgullosa la joven afroindígena al compartir su logro en sus redes sociales junto a un emotivo mensaje de gratitud y superación en el que remarca que hay sueños tan grandes como el de llegar al espacio -que la ha motivado desde pequeña- que se pueden abrazar en lugares donde nadie habla de cohetes, astronautas o galaxias.

Por su historia y notable desempeño académico, la nicaragüense fue elegida para pronunciar el discurso de cierre de la graduación 2026 en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT), donde dedicó palabras de inspiración a los estudiantes y defendió la importancia de luchar por lo que se quiere, incluso cuando todo existan barreras sociales que los hagan parecer inalcanzables.

«Que nadie los haga sentir demasiado pequeño para sus sueños», expresó ante los sus compañeros de graduación, mientras recordaba el difícil camino que tuvo que recorrer para llegar hasta este momento.

Que todo el mundo te escuche y el espacio brille para ti»

Reconocida por Forbes Under 30 y seleccionada entre las 50 mujeres más poderosas de Centroamérica por Forbes, Roxy Williams ha construido una trayectoria extraordinaria impulsada por su pasión por la ciencia, la exploración espacial y el servicio a comunidades vulnerables.

Como mujer afroindígena y refugiada en Costa Rica, enfrentó múltiples barreras sociales y económicas, pero nunca ha renunciado a su gran meta: convertirse en astronauta. «Grita tan pero tan alto para que todo el mundo te escuche y el espacio brille para ti», fue una de las frses más conmovedoras de su intervención.

Williams ha trabajado en proyectos relacionados con datos satelitales para prever huracanes, proteger la biodiversidad y apoyar a comunidades vulnerables, demostrando cómo la exploración espacial puede convertirse en una herramienta para mejorar la vida en la Tierra.

Su trabajo y liderazgo le han valido reconocimientos internacionales como el Emerging Space Leader de la Federación Internacional de Astronáutica y el Women’s Space Awards en categoría estudiantil.

«Seré astronauta», ha repetido con convicción durante años. Y aunque todavía persigue ese gran objetivo, ya logró uno de sus primeros hitos: experimentar gravedad cero y abrirse camino en el escenario espacial internacional.