Panamá deporta a 35 nicaragüenses en operativo migratorio

Panamá reportó la deportación y expulsión de 35 nicaragüenses como parte de un operativo de control migratorio que las autoridades vinculan con acciones para combatir la migración irregular y reforzar la seguridad nacional, informó este martes el Servicio Nacional de Migración (SNM).

Según información las autoridades panameñas, las sanciones impuestas al grupo de nicaragüenses están vinculadas a causas que van desde el reingreso irregular al país canalero hasta antecedentes criminales en Estados Unidos y registros relacionados con posesión de drogas.

Del total de nicaragüenses sancionados, 10 son mujeres y 25 hombres. Las autoridades detallaron que seis ciudadanos fueron expulsados del territorio panameño, entre ellos cuatro que habían sido deportados anteriormente y volvieron a ingresar al país evadiendo los controles migratorios.

El Servicio Nacional de Migración sostuvo que algunos de los ciudadanos detenidos fueron considerados una amenaza para “la seguridad colectiva, la salubridad y el orden público”.

El reporte oficial no precisa cuántas personas fueron deportadas y cuántas expulsadas, dos figuras migratorias distintas que responden a diferentes causales legales.

Mientras la deportación suele aplicarse por infracciones a la normativa migratoria, como el ingreso o permanencia irregular en el país, la expulsión puede estar vinculada a situaciones consideradas de mayor gravedad, entre ellas antecedentes penales o condiciones que las autoridades consideran incompatibles con la permanencia del extranjero en el territorio.

Panamá tampoco informó si los ciudadanos fueron trasladados directamente a Nicaragua ni si enfrentan restricciones para volver a ingresar al país.

Las autoridades panameñas aseguraron que “estas acciones forman parte de los operativos y coordinaciones interinstitucionales que se desarrollan de manera continua para combatir la migración irregular y preservar la tranquilidad ciudadana”.

La medida se enmarca en la política de control migratorio impulsada por Panamá en los últimos años, en medio de un contexto regional marcado por el aumento de los movimientos migratorios y el endurecimiento de las medidas de vigilancia fronteriza.