Radio María desafía la censura y confiscación del régimen: “¡Que el silencio no tenga la última palabra!”

Cerrada y confiscada en julio de 2024 como parte de la ofensiva del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra la Iglesia católica en Nicaragua, Radio María prepara ahora su regreso al país a través de una plataforma digital.

La emisora religiosa, que transmitió durante 40 años de forma ininterrumpida, busca volver a conectarse con los fieles nicaragüenses mediante emisiones por internet, después de haber sido sacada del aire y despojada de todos sus bienes.

“¡Que el silencio no tenga la última palabra!”, dice el mensaje con el que Radio María España anunció una campaña internacional para financiar el proyecto que califica como un reto tomando en cuenta que las graves restricciones a la libertad religiosa en Nicaragua impiden a miles de creyentes acercarse a los templos y vivir plenamente su fe.

«En un contexto de tensión donde asistir a los templos se ha vuelto cada vez más difícil, miles de familias se han quedado sin ese acompañamiento espiritual que era su refugio diario», subraya Radio María España para dimensionar la relevancia de restablecer la emisora.

La iniciativa surge -según explica- como respuesta al “clamor” de oyentes que desde el cierre de la emisora han pedido que la señal vuelva a entrar en sus hogares.

Meta de recaudación

El objetivo es reunir 40.000 euros para adquirir desde cero equipos de producción y transmisión que permitan restablecer la programación mediante streaming, aplicaciones móviles y página web.

Ante la imposibilidad de recuperar una frecuencia en FM dentro de Nicaragua, la organización apuesta por una salida digital para mantener viva una de las voces religiosas que tenía mayor alcance en el país hasta su disolución por represión política.

El cierre de Radio María se produjo en medio de la creciente presión del régimen contra la Iglesia católica, desde las protestas de 2018 por posicionarse a favor del diálogo y en contra de los abusos, crímenes y violaciones a los derechos humanos.

En los últimos años, sacerdotes han sido encarcelados, expulsados o forzados al exilio; procesiones religiosas prohibidas; y medios vinculados a la Iglesia clausurados o confiscados.

La organización sostiene que, en un contexto donde asistir a los templos “se ha vuelto cada vez más difícil”, miles de familias perdieron un espacio cotidiano de acompañamiento espiritual. “Necesitan que la Voz de María vuelva a sus hogares”, afirma el mensaje difundido para impulsar la campaña.

La apuesta por una radio online refleja también el desplazamiento forzado hacia plataformas digitales de buena parte de los proyectos independientes y religiosos que han sido expulsados del espacio público nicaragüense. Desde el exilio, Radio María intenta ahora reconstruir su señal y mantener un vínculo con una audiencia dispersa entre el miedo, la censura y la migración.