El régimen aumenta su colchón financiero a casi 8 mil millones de dólares

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo continúa fortaleciendo su blindaje económico. Hasta octubre, las cuentas oficiales registran un aumento de las Reservas Internacionales Brutas (RIB) que, lejos de reflejar buena salud financiera, evidencia la carrera acelerada de los dictadores por protegerse ante cualquier eventualidad que pueda sacudir los cimientos de su sistema: la posible suspensión del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA-DR), o la eventual imposición de aranceles de hasta el 100% a los productos nicaragüenses por parte de ese país.

En el informe de Indicadores monetarios de octubre, el Banco Central de Nicaragua informó que las RIB continuaron aumentando y se ubicaron en 7,943.4 millones de dólares, ese nivel es "consistente con una cobertura a base monetaria de 4.1 veces, señaló la entidad emisora.

El aumento de las RIB ha sido impulsado principalmente "por las compras netas de divisas en las operaciones cambiarias del BCN, las cuentas netas del sector público no financiero y los depósitos monetarios", precisa el BCN.

Durante los últimos años, el régimen ha aumentado las RIB ante la "incertidumbre" que generan las políticas arancelarias y migratorias implementadas por Estados Unidos, que pueden "tener impacto sobre la economía global y nacional", según reconoció el mismo BCN en abril de este año.

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Medias de EE.UU. ya impactan en la economía nicaragüense

La economía de Nicaragua ya está sintiendo los impactos de las acciones adoptadas por el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos. En los últimos dos meses las exportaciones cayeron 157 millones, según datos del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).

La disminución, que afecta principalmente a las zonas francas, refleja el impacto directo de los aranceles del 18% aplicados desde agosto por Estados Unidos, afectando de manera general a todas las exportaciones del país.

No obstante, el golpe más duro podría venir en diciembre, mes en el que se espera el anuncio que hará la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre la posibilidad de suspensión de Nicaragua del CAFTA-DR o la imposición de los aranceles de hasta un 100% a los productos nicaragüenses.