Femicidio en Jinotega eleva a 53 las mujeres asesinadas en Nicaragua

Amakita, una pequeña comarca de la microrregión de Ayapal, en el municipio de San José de Bocay, Jinotega, fue escenario la tarde del lunes de un nuevo femicidio que eleva a 53 el número de víctimas de la violencia machista en Nicaragua en lo que va de 2025, según el registro de la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD).

La víctima, Jissel del Carmen Carvajal Guatemala, de 38 años, murió tras ser agredida por su cónyuge, Óscar Danilo Granados Herrera, de 47. De acuerdo con testimonios de habitantes de la comunidad, el hombre la golpeó en repetidas ocasiones con una tranca de madera. Vecinos que escucharon los gritos acudieron a auxiliarla y la trasladaron a un centro de salud, pero Jissel no sobrevivió a las lesiones.

El crimen ocurrió apenas cinco horas después del hallazgo del cuerpo de Stephany Sánchez Noguera, una estudiante de secundaria reportada como desaparecida desde hacía cinco días en el municipio de La Paz, Carazo. Su cuerpo fue encontrado con signos de violencia en una comunidad vecina de Santa Teresa.

Hasta el momento, la Policía no ha ofrecido información sobre ninguno de los dos casos, que refuerzan la alerta de organizaciones feministas sobre la situación de riesgo y desprotección que enfrentan las mujeres en el país.

El asesinato de Stephany es el segundo femicidio registrado este año en Carazo, mientras que el de Jissel es el tercero ocurrido en Jinotega.

Según el monitoreo del Observatorio Voces Contra la Violencia de Católicas por el Derecho a DecidirCatólicas por el Derecho a Decidir, Managua es el departamento con mayor número de femicidios este año, con once casos documentados.

La organización también reporta que 22 mujeres nicaragüenses han sido asesinadas en el extranjero, la mayoría en países a los que migraron buscando seguridad y oportunidades laborales.

Feministas responsabilizan al Estado por la intensificación de la violencia machista. La actitud pasiva de las autoridades, bajo un régimen que no garantiza prevención ni acceso a la justicia, deja a las mujeres en una situación de extrema vulnerabilidad, han denunciado.

El Observatorio Voces Contra la Violencia documentó 68 femicidios en Nicaragua en 2024, además de 23 asesinatos de nicaragüenses en el extranjero, principalmente en Costa Rica, Panamá, México y Estados Unidos.

Las defensoras denuncian que la violencia de género es un problema estructural y político. Como responsable del retroceso en materia de defensa y protección de las mujeres señalan directamente el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo que en los últimos años criminalizó el trabajo de prevención y protección frente a la violancia.