El 7% de Nicaragua bajo el poder de mineras chinas

Desde 2023 hasta octubre de 2025, al menos once empresas con capital chino buscan oro en Nicaragua. La mayoría obtuvo registro legal en el país sin acreditar experiencia ni vínculos previos con el sector minero. De ellas apenas se conoce el nombre de sus representantes -casi todos ciudadanos asiáticos-, plasmados en los contratos de concesión para la exploración y explotación de recursos metálicos y no metálicos.

Su aval es el que les otorga el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo como parte de su Alianza con China, lo cual les ha garantizado una participación minera que equivale a casi el 7 por ciento del territorio nacional.

Están por todas partes: desde los rincones más apartados del Triángulo Minero y las selvas del Caribe, hasta la Franja Sureste, el Norte, el Centro y el Occidente del país. Donde hay oro, ahí están.

Esta nueva fiebre extractiva es avivada por fortalecimiento de los vínculos políticos y económicos entre Managua y Pekín. No obstante, la acelerada incursión de los chinos en el mercado minero va más allá del negocio, es casi una moneda de cambio del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo que busca en China un respaldo estratégico para sus intereses comerciales y diplomáticos sin poner en balanza el impacto que esto tenga.

Ya son los segundos más fuertes

La fiebre del oro que protagonizan los chinos en Nicaragua, por ejemplo, ya ha reconfigurado el mapa minero nacional. Las compañías asiáticas acaparan al menos 886,663 hectáreas —unos 8,866 kilómetros cuadrados—, el equivalente al 6.8% del territorio nacional, según un recuento de DESPACHO 505 basado en el registro del Ministerio de Energía y Minas (MEM) y las concesiones publicadas en La Gaceta, Diario Oficial.

Los chinos se apropian de extensas áreas de tierra concedidas por el régimen  para la explotación minera, sin importar que muchas de estas sean otorgadas en territorios indígenas y afrodescendientes o en áreas protegidas. Las concesiones les han sido entregadas en tiempo récord y ya se perfilan como el "segundo capital en el sector minero" de Nicaragua, según explica el ambientalista y presidente de Fundación del Río, Amaru Ruiz.

"Es un cambio y una distorsión del sector minero nicaragüense provocado por el propio régimen para favorecer los intereses mineros chinos y de sus socios… Hay una diferencia en términos de transparencia y de cómo han sido otorgadas estas concesiones, tanto en la reducción de los tiempos como lo que está detrás de estas", expone Ruiz.

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El ambientalista sostiene que hay una "complicidad" entre el régimen y estos nuevos inversionistas para favorecer y cambiar la dinámica del sector minero industrial y artesanal. "Ellos (el régimen) tienen un vínculo directo no solo con estas empresas chinas, sino que también tienen otras empresas que sirven de intermediarias de la actividad minera en el país", afirma el presidente de Fundación del Río.

La carrera china en el negocio

Desde que el régimen de Daniel Ortega reanudó relaciones diplomáticas con la República Popular China en 2021, la presencia del gigante asiático en Nicaragua comenzó a sentirse en distintos frentes de la economía. Casi de inmediato se anunciaron proyectos comerciales como el China Mall, proliferaron tiendas y supermercados chinos en todo el país, y se presentaron paquetes de préstamos y financiamiento para obras de infraestructura, energía y telecomunicaciones. Sin embargo, buena parte de esas inversiones se concentran en sectores controlados por el propio régimen o en proyectos con garantías de transparencia cero.

Más tarde el turno fue para la industria minera. Así apareció el nombre de Zhong Fu Development S.A. en los registros oficiales. La empresa a la que se le vincula con Zhong Fu Invest Group, un grupo que se centra en la inversión de capital privado, la gestión de capitales y la consultoría financiera; recibió de parte de la dictadura 1,200 hectáreas para la explotación minera a inicios de octubre de 2023, según consta en el registro del MEM.

El área corresponde al lote denominado como Santo Tomás y está ubicado entre los municipios de Cinco Pinos y Santo Tomás del Norte en el departamento de Chinandega.

Desde entonces y hasta octubre de este 2025, esa empresa, representada por el chino Feiwu Bian, ha recibido el derecho de explotar 331,355 hectáreas de tierra en distintos puntos de Nicaragua, principalmente en occidente, el norte, la Costa Caribe y el departamento de Río San Juan.

El 3 de septiembre de este 2025, Zhong Fu Development le cedió 49,950 hectáreas del lote Waslala a la recién creada empresa Waslala Mine S.A., cuya representante legal es la ciudadana china y residente en Nicaragua, Lishen Shi. El área concedida está ubicada entre los municipios de Waslala, Siuna y Mulukukú de la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte. Así nació otra empresa minera de origen chino apadrinada por una que ya estaba operando en el país.

A finales de noviembre de 2023, también entró en el juego Thomas Metal S.A., una empresa constituida en Nicaragua, cuya apoderada general es la china Xiaocun Bao. Esta minera ha cambiado al menos en dos ocasiones de representante legal, en las primeras concesiones figuraba la nicaragüense y administradora de empresas Catherine Paola Aguilar Velásquez, y más tarde, apareció el nombre del empresario chino residente en Nicaragua, Xiangming Gu.

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Esta empresa tiene en su poder 203,760 hectáreas de tierra distribuidas en los departamentos de Chinandega, Nueva Segovia, Matagalpa, Río San Juan y las dos regiones autónomas de la Costa Caribe de Nicaragua.

El 29 de este año, el MEM le otorgó 47,410 hectáreas de tierra a Thomas Metal S.A., en ese momento, Fundación del Río denunció que el área concedida está dentro de la Reserva de Biosfera Río San Juan y en la zona de amortiguamiento de la Reserva Biológica Indio Maíz.

A esta minera también se le asocia con Brother Metal S.A., empresa representada en algunas publicaciones de La Gaceta por el empresario chino Xiangming Gu y en otras por su apoderada y presidenta de la junta directiva, Xiaocun Bao, la misma que funge como representante de Thomas Metal S.A.

Brother Metal tiene en concesión 134,517 hectáreas de tierra ubicadas en los departamentos de Chinandega, Madriz y la Costa Caribe Norte.

La tercera empresa china más beneficiada con concesiones mineras es Nicaragua Xinxin Linze Minería Group, subsidiaria de la gigante minera Xinjiang Xinxin Mining Industry Company Limited, y representada en territorio nicaragüense por el empresario chino Edward Xiang Liu y en otros momentos por la comerciante Lijun Dong. Hasta octubre de 2025 acumulaba 104,936.95 hectáreas de tierra en distintas concesiones otorgadas por el MEM en los departamentos de Estelí, Nueva Segovia, Jinotega, Chontales, Río San Juan y las dos regiones autónomas de la Costa Caribe

Las publicaciones en el La Gaceta, Diario Oficial, también indican un vínculo entre Nicaragua Xinxin Linze Minería Group y Linze Excelente Minería, otra empresa minera de origen chino que también representa la comerciante Lijun Dong.

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En julio de este 2025, Nicaragua Xinxin Linze Minería Group le cedió dos lotes a Linze Excelente Minería, se trata de Río Rosa que se encuentra entre los municipios de Jalapa y Murra del departamento de Nueva Segovia, y Río Santo ubicado en La Libertad y Santo Domingo del departamento de Chontales. Las áreas concedidas suman 10,592.05 hectáreas.

Para septiembre de este 2025 dos nuevas empresas mineras aparecieron entre las beneficiadas por el MEM, se trata de Three Gold Coins Company S.A. y Northern Mining Company S.A., ambas son sociedades anónimas constituidas en Nicaragua pero de origen chino.

Three Gold Coins Company S.A. es representada por el empresario Qingyang Lin, esta empresa tiene tres concesiones mineras en los departamentos de Nueva Segovia y Madriz, que en total suman 31,165.09 hectáreas.

En el caso de Northern Mining Company S.A., su representante legal es Bao Jiang, esta empresa tiene dos concesiones ubicadas en los departamentos de Chinandega y Jinotega que en conjunto suman 11,835 hectáreas de tierra.

Las nuevas mineras

En octubre pasado, tres nuevas empresas de capital chino se sumaron al mapa minero de Nicaragua con concesiones otorgadas por el Ministerio de Energía y Minas (MEM): Toyar Inversión MineraLittle Stone MineNew Era Mining Development Company.

Toyar Inversión Minera, S.A., representada por el médico chino Fuli Xu, recibió un lote de 2,500 hectáreas en el municipio de Nueva Guinea, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur.

En el departamento de Boaco, la firma Little Stone Mine, S.A., encabezada por el empresario Jinshan Chen, obtuvo derechos sobre 13,361 hectáreas. Mientras tanto, la compañía New Era Mining Development Company, S.A., cuyo representante legal es Bo Tong, fue beneficiada el 20 de octubre de 2025 con dos concesiones que suman 20,691 hectáreas, distribuidas entre los departamentos de Chinandega y Chontales.

La minería es letal para los pueblos indígenas

La Fundación del Río y defensores de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes han denunciado en reiteradas ocasiones que varias de estas concesiones han sido otorgadas en áreas protegidas y en territorios que pertenecen a las comunidades indígenas.

“En nueve territorios indígenas y afrodescendientes han sido entregados estos lotes de concesión minera a estas empresas chinas sin pasar por los procesos de consulta libre e informada establecida en el marco jurídico nicaragüense con aprobación de la del convenio 169 de la OIT y con la ley 445 que establece el proceso para las consultas en los territorios indígenas”, denuncia Amaru Ruiz de Fundación del Río.

La presidenta del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (MEDPI) de la ONU, Anexa Alfred Cunningham, expresa que el régimen Ortega-Murillo “no están cumpliendo ni en la práctica ni en términos legales” con la normativa que recoge y garantiza los derechos territoriales a los pueblos indígenas, y que el avance de la industria minera los “pone en riesgo” de supervivencia.

“Es un genocidio hacia el pueblo mísquito, rama, mayagná, sobre todos los que están en la parte en la que se han entregado en concesiones esta tierra. En términos formales y legales, son contrarios tanto a las leyes internas de Nicaragua, pero también al derecho internacional sobre derechos de los pueblos indígenas”, denunció Alfred Cunningham.