CIDH alerta sobre grave deterioro de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes de Nicaragua

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó sobre el grave deterioro de los derechos humanos de los pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe nicaragüense, en un informe publicado este jueves 30 de octubre.

En el informe titulado “Violencia contra pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe en Nicaragua”, el organismo documenta detenciones arbitrarias, desapariciones, pérdida de territorios, invasiones de colonos y el debilitamiento de la autonomía de estos pueblos.

La CIDH señala que el Estado nicaragüense ha desplegado una “estrategia represiva para transmitir un mensaje de control y temor en contra de los movimientos indígenas y afrodescendientes”.

Aunque el documento hace “una mirada integral” desde la década de 1980, destaca que con la llegada nuevamente al poder del sandinismo, las violaciones a los derechos de estos pueblos se han recrudecido.

El régimen desapareció la autonomía

Uno de los principales derechos que la CIDH ve erosionado en los pueblos indígenas y afrodescendientes de Nicaragua es la autonomía ante la imposición de autoridades por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Esto “debilita el ejercicio de los derechos colectivos reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales”, señala el informe.

LEA TAMBIÉN: Dictadura “maniobra” con nueva ley de Zonas Económicas Especiales ante la amenaza de suspensión del CAFTA

Advierte que la eliminación de partidos políticos autónomos y la persecución de sus líderes “consolida el control del Estado sobre los espacios de participación política en los territorios indígenas”, reduciendo al mínimo la representación legítima de estas comunidades.

Entre los casos más recientes documentados por el organismo, figura la detención por parte de la Policía al servicio del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo del histórico líder indígena y diputado de YATAMA, Brooklyn Rivera, y de su diputada suplente Nancy Elizabeth Henriquez James, tras la cancelación de la personería jurídica del partido.

Sobre la libertad de expresión, reunión pacífica y de asociación en Nicaragua, la CIDH “observó con extrema preocupación el deterioro sostenido” de estas. “El cierre de las emisoras tiene un impacto severo para la difusión continua de las culturas, derechos y lenguas indígenas”, remarca el organismo.

Despojo territorial y violencia por parte de colonos

La Comisión cita que factores como el socavamiento del régimen de autonomía, la imposición de gobiernos paralelos, la falta de reconocimiento efectivo y saneamiento de los territorios, la explotación de los recursos naturales y la invasión de sus territorios “han exacerbado la violencia contra los pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe durante los últimos años”.

En el documento denuncian la pérdida sistemática de tierras y bosques ancestrales a manos de colonos y empresas mineras. “La CIDH recibió información sobre el asesinato de nueve personas indígenas por hechos relacionados con el conflicto de tierras”, subrayan.

LEA TAMBIÉN: Deybi García: el geólogo rockero que se mueve en las sombras de la fiebre del oro en Nicaragua

Según el organismo, las concesiones mineras otorgadas por el Estado en territorios indígenas se han hecho sin “consentimiento libre, previo e informado”, violando estándares internacionales.

Comunidades indígenas en riesgo de desaparecer

Relatan que las comunidades han denunciado incendios de viviendas, destrucción de cultivos y desplazamientos forzados. “Esta situación de violencia ha traído como consecuencia el desplazamiento forzado de personas para salvaguardar su vida e integridad física”, advierte la CIDH.

La CIDH concluye que las acciones del régimen Ortega-Murillo configuran un patrón de violaciones estructurales que amenazan la supervivencia física y cultural de los pueblos indígenas y afrodescendientes. “Lo que está ocurriendo en la Costa Caribe es un proceso de silenciamiento y despojo que pone en riesgo la existencia misma de estas comunidades”, enfatiza el documento.

En el informe, la CIDH también urge al régimen Ortega-Murillo cesar la represión, restituir la autonomía territorial y garantizar justicia frente a las violaciones registradas.