OIJ revela chats de los asesinos del opositor nicaragüense Roberto Samcam
A tres meses del asesinato del exmilitar nicaragüense y opositor a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, Roberto Samcam Ruiz, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) reveló una conversación entre el asesino y los sospechosos de planificar, ejecutar y encubrir el crimen ocurrido el 19 de junio en San José, Costa Rica.
El informe 87-SH/RCI-2025, elaborado por la Sección de Homicidios de la OIJ, detalla el paso a paso de los sospechosos, desde su llegada a la zona hasta la fuga en varios vehículos y los refugios utilizados tras la ejecución.
Entre las pruebas encontradas en los teléfonos celulares de los sospechosos están los mensajes enviados por Robles Salas a Orozco González, apenas segundos después del crimen. En ellos, se evidencia la urgencia de escapar: "Sáqueme de aquí", "Corra", "Aquí casi no hay señal", "Es que nos estamos moviendo", "Vueleeeee", "Corra playo xfavor".
Los registros de geolocalización demuestran que Robles compartió su ubicación a las 8:23 a.m., justo en la ruta utilizada por el vehículo Renault Duster que sirvió para la huida.
El sicario prófugo
El autor material de los disparos fue identificado como Luis Fernando Carvajal Fernández, de 20 años, quien efectuó al menos ocho detonaciones contra el tórax y las extremidades de Samcam. Carvajal, que aún se encuentra prófugo, cuenta con antecedentes judiciales y, según las pesquisas, estaría vinculado con una organización criminal de la ciudadela León XIII en Tibás, liderada por un sujeto conocido con el alias de "Shaggy".
Los agentes de la OIJ recuperaron la ropa que Carvajal utilizó durante el crimen, la cual fue hallada en el vehículo usado en la primera etapa de la fuga.
El ataque ocurrió en la mañana del 19 de junio, cuando Samcam se encontraba en su residencia en el condominio Naples. Los sicarios aprovecharon que trabajadores reparaban el portón del condominio para ingresar a la propiedad. Tras llamarlo por su nombre desde la ventana, el gatillero abrió fuego en al menos cinco ocasiones iniciales, extendiéndose a ocho disparos confirmados por los peritos forenses.
El plan, según cámaras de vigilancia municipales, comerciales y privadas, fue ejecutado por al menos tres sujetos, los que luego de cometer el asesinato, abandonaron el vehículo y abordaron un taxi informal para dirigirse a León XIII.
La OIJ logró documentar los movimientos de los sospechosos a través de 33 grabaciones de seguridad. Estas evidencias permitieron seguir la ruta de los asesinos por los cantones de Tibás, Moravia y Coronado, e incluso ubicar reuniones previas al crimen.
"Las capturas de pantalla se realizaron de manera cronológica con la finalidad de dar una mejor comprensión de lo acontecido", detalla el informe.
Los cabecillas
El pasado 12 de septiembre, agentes del Organismo de Investigación Judicial capturaron a tres sospechosos en allanamientos en León XIII y Cañas, Guanacaste. Se trata de Chaves Medina, Orozco González y Robles Salas, quienes cumplen seis meses de prisión preventiva.
Una cuarta detenida, de apellido Chacón Guillén, pareja de Chaves Medina, enfrentará el proceso en libertad mientras avanza la recolección de pruebas.
El principal sospechoso, Chaves Medina (33 años), señalado como intermediario en la contratación de los sicarios, fue capturado un día antes de los operativos. Según la investigación, intentaba huir hacia Nicaragua. Fue detenido en Cañas, Guanacaste, cuando llevaba consigo ₡4 millones en efectivo, presuntamente destinados a financiar su fuga.
La Fiscalía sostiene que Chaves recibió el encargo de ejecutar el asesinato de Samcam y contrató a Robles y a otro sujeto aún no identificado. Orozco habría sido responsable de la logística de la huida, mientras que Carvajal Fernández disparó contra la víctima.
El expediente judicial (25-001025-0053-PE) sigue abierto, y los investigadores no descartan que exista un sexto implicado, que sería el autor intelectual, del que se sospecha sea el nicaragüense-costarricense, Pablo Antonio Robles Murillo, entrenado en Cuba y Rusia en operaciones de inteligencia y asesinato, con estrechos vínculos con el jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés.



