Monseñor Báez critica a los populistas que se autoproclaman la voz de los pobres y compran sumisión

Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua en el exilio, lanzó este domingo una dura crítica contra los líderes populistas que, con discursos exaltados, buscan ganar adeptos; se autoproclaman la voz de los pobres, manipulan encuestas para aparentar popularidad y se aprovechan de la pobreza ofreciendo incentivos económicos o privilegios engañosos para garantizar la sumisión y el silencio ante sus abusos y atropellos.

"¡Qué distinto es Jesús!", comparó el religioso en su homilía, la segunda que celebra de manera consecutiva desde la iglesia Santa Ágatha, en Miami, tras reunirse con el papa Francisco en Roma, y en la que de manera implícita reafirmó su compromiso de "cargar la cruz" junto a las víctimas de los abusos y la desigualdad, como se exige a quienes siguen el camino de la fe.

"La cruz no es sinónimo de dolor, es el precio del amor", dijo. El obispo explicó que la misión de llevar la cruz pasa por "dar testimonio del Evangelio sin desanimarse nunca ante las dificultades o persecuciones, no callando la verdad ante las injusticias ni queriendo congraciarnos con quienes ostentan el poder".

"Cargar la cruz es solidarizarse y estar del lado de los pobres y las víctimas, y luchar por su dignidad y sus derechos. Es luchar por un mundo más digno y una Iglesia más evangélica, cueste lo que cueste. Tomar la cruz es estar dispuesto a ser crucificado con tal de bajar de la cruz a los crucificados de hoy", subrayó.

Monseñor Báez centró su mensaje en resaltar lo que representa el llamado a ser discípulo de Jesús, reafirmando el desapego absoluto de todo vínculo particular y su posicionamiento al lado de los menos favorecidos, defendiendo su dignidad y siendo sensible al dolor ajeno y a los problemas del mundo.

El discipulado cristiano —dijo— implica tener el corazón libre de ambiciones materiales y riquezas. Hay que abandonar la lógica de la posesividad y entrar en la lógica del don y la generosidad. "No es una opción fácil", reconoció, porque implica cargar el suplicio de la cruz y "exponer la propia vida y exponerse por ser fieles a él".

El obispo explicó que seguir a Jesús exige priorizar la fe sobre cualquier otra realidad: "La familia no debe ser nunca obstáculo para seguirlo. Tampoco las cosas que poseemos deben ser un obstáculo. Para ser discípulos hay que tener el corazón libre de ataduras materiales y ambiciones de riqueza".

Desde 2019, monseñor Báez fue forzado al exilio por decisión del papa Francisco tras las amenazas recibidas en el contexto de la crisis sociopolítica en Nicaragua.