Casi todos los nicaragüenses perciben más criminalidad y vigilancia política en su entorno, según encuesta
La inseguridad y la vigilancia marcan la vida diaria en Nicaragua, según la última Encuesta de Percepción Ciudadana de Hagamos Democracia. . El 97.25% de los encuestados cree que la criminalidad ha aumentado en los últimos tres meses y el 92.25% asegura haber detectado algún tipo de vigilancia en su entorno.
El estudio señala como causas de la inseguridad la presencia de grupos armados irregulares tolerados por las fuerzas de seguridad, la prioridad del control político sobre la protección ciudadana y las constantes excarcelaciones de presos comunes, lo que refuerza la percepción de riesgo.
El informe advierte que la percepción de inseguridad “se mantiene alarmante: el 97.25% de los encuestados cree que la criminalidad ha aumentado en Nicaragua”. Solo un 2.75% dijo lo contrario. La encuesta fue aplicada a mediados de julio a 400 personas mayores de 17 años en 40 municipios del país.
Entre las causas identifican la presencia de grupos armados (paramilitares) que ahora operan bajo el nombre de "Policías voluntarios" con el consentimiento de las fuerzas del orden, lo que “les permite delinquir libremente y actuar en coordinación con el régimen para reprimir opositores”. También apunta que la Policía y el Ejército están más enfocados en “el control político, en lugar de perseguir delitos o garantizar la seguridad ciudadana”.
Una vigilancia generalizada como política de control
La encuesta revela que nueve de cada diez personas (92.25%) han detectado vigilancia en su entorno, frente a un 7.75% que respondió que no.
Los encuestados señalan como principales responsables a los Comités de Liderazgo Sandinista (52.56%), la Policía (30.19%) y los paramilitares (16.98%). También mencionan a trabajadores de instituciones públicas (3.23%), policía voluntaria (2.96%) y secretarios políticos (1.35%).
“La mayoría de los consultados tiene la percepción de que la mayor parte de la vigilancia es llevada a cabo por sus vecinos que pertenecen a los CLS, seguido por la Policía Nacional y los paramilitares”.
Este hallazgo coincide con la directriz dada por Daniel Ortega el pasado 19 de julio, cuando ordenó “fortalecer la vigilancia revolucionaria”. Una medida que, de acuerdo con el Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua, constituye en realidad un sistema de espionaje político y social contra opositores y críticos.



